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En góndola por Venecia, una experiencia tan romántica como inolvidable

April 19, 2012

Si hay una embarcación que define el paisaje de Venecia ésa es sin duda la góndola. Con su casco negro de esbelto perfil, y pilotada por un remero al que todos nos imaginamos ataviado con un sombrero de paja y una camiseta a rayas, las góndolas han dejado de ser el práctico vehículo multiusos que fueron antaño para dedicarse casi en exclusiva a proporcionar una vista diferente de la ciudad a los turistas.

Si hasta ellos la eligen para un día especial, ¿por qué no ibas a darte tú un paseo en góndola?
A menudo, quedarte quieto en el Ponte di Rialto con tu cámara a punto puede permitirte encontrar pequeños momentos como este

Aunque de entrada pueda parecerte un manido cliché para los viajeros menos exigentes, recorrer los canales en góndola es una de las experiencias más recomendables que ofrece Venecia, ya que las barcas-taxi -la otra opción para descubrir estas callejuelas acuáticas- es igualmente cara y tiene mucho menos encanto. Así que ya lo sabes: además de pasear por la ciudad totalmente a tu aire con tu audioguía de Venecia Play and Tour, hazte un paseito en góndola. Es una experiencia tan romántica como inolvidable.

Se estima que estas embarcaciones empezaron a utilizarse en el siglo XI, y son un claro ejemplo de la adaptación del ser humano al medio: con 11 metros de eslora y 1’5 metros de anchura, estas ligeras barcas son la mejor opción para recorrer sin problemas los canales más estrechos y poco profundos.

De la estructura, compuesta por casi 300 piezas de distintas maderas, destaca el hecho de que sea asimétrica, con una leve curvatura hacia la izquierda en la parte de la proa, lo que permite que el gondolero pueda dirigir la nave con el único remo trasero. En ausencia de esta curvatura la góndola se limitaría a dar vueltas. La técnica de remo utilizada, la boga veneciana, es curiosa, ya que el gondolero, situado en la popa, adquiere una posición erguida hacia la proa y rema desde delante hacia atrás. Tan raro como efectivo.

Forma sinuosa, estilizada y funcional

El aspecto actual, de sencilla madera de roble lacada en negro, que caracteriza a la inmensa mayoría de las 400 góndolas que navegan hoy por la ciudad se debe a un edicto de 1562 que prohibió, para recortar gastos excesivos, las hasta entonces fastuosas ornamentaciones de estas barcas. Hoy en día se podría decir que, excepto en ocasiones especiales, en las que se coloca el felze, la cabina de la embarcación, la decoración se resume en el ferro, la alabarda de hierro que encabeza la proa, y los caballitos de mar dorados que ornamentan los dos lados.

Pasar bajo el Ponte dei Sospiri y besarse con tu pareja: un clásico

Paradas de gondolores hay varias y cada una suele ofrecerte itinerarios distintos. Como normalmente la gente no está demasiados días en Venecia, con tomar una góndola un día ya es suficiente pero lo cierto es que me atrevo a recomendar el realizar diferentes recorridos por diferentes zonas. Para mí, de las mejores es la que pasa por el Ponte dei Sospiri y la que se atreve a navegar por el Gran Canal -aunque es donde más se mueve, ¿eh?-. Simplemente, genial. De todas formas, aquí te paso las paradas típicas:

–       Piazzale Roma

–       Riva degli Schiavoni

–       Campo San Moisè

–       San Tomà

–       Riva del Carbon

–       Vallaresso

–       Santa Maria del Giglio

–       Bacino Orseolo

El Gran Canal parece aún más grande desde una góndola

Los trayectos, que duran aproximadamente 45 minutos, pueden resultar caros si no se negocia el precio con anterioridad. Aunque es difícil conseguirlo por menos de 80 €. Es incluso recomendable intentar regatear o pedir medio trayecto, que suele quedar reducido a unos 20 minutos y 40 €. Teniendo en cuenta que las góndolas pueden llevar hasta 6 pasajeros, si el precio te parece muy alto tienes la opción de compartir el itinerario con otros viajeros.

Detalle de los asientos
El típico hipocampo de las góndolas

Eso sí: cuanto más bonita sea la góndola, más caro puede salirte el recorrido. Es más, hasta puedes pedir un paseo con serenata. Inolvidable sin duda hasta otros turistas te sacarán fotos. Y por último, si tu presupuesto te lo permite, haz un recorrido en góndola de noche. Es un poco más caro, pero romantiquísimo.

RECOMENDACIÓN:

Si quieres ahorrarte líos de regateo y conseguir góndola de forma segura, puedes reservar tu paseo en góndola ahora a 31 € por persona (precio fijo) desde este enlace. Es fácil y práctico.

Y para acabar:

Che bella cosa e’ na jurnata’e’sole

n’aria serena doppo na tempesta

pe’ll’aria fresca pare gia’ na festa

che bella cosa na jurnata’e sole.

Ma n’atu sole

cchiu’ bello, oi ne’

‘o sole mio sta nfronte a te!

‘o sole, o sole mio

sta nfronte a te…

sta nfronte a te.