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La Torre Eiffel de Praga está en el monte Petrin

November 21, 2011

No es París, no. Es Praga.

Con 318 metros de altura, al oeste de Malá Strana se yergue la colina de Petrin en Praga. Lo que antiguamente fue un frondoso bosque se transformó en el siglo XII en viñedos y más tarde, en el siglo XVII, en jardines y huertos. Hoy, en cambio, posee varios lugares con encanto por los que vale la pena pasear, como el propio Parque Petrin, la emotiva estatua de Karel Hynek Mácha -el más importante poeta romántico checo-, la iglesia de San Miguel de Petrin -un templo de madera del siglo XVIII trasladado desde Ucrania en 1920-, el Laberinto de Espejos -situado en el interior de un pabellón de madera muy conocido creado para la Exposición de 1891-, la famosa Muralla del Hambre -otro día os hablaré de su apasionante historia- y otras mansiones y monumentos.

Hoy os quería hablar de uno que siempre me ha parecido muy especial: el Mirador de Petrin -conocida popularmente como la Torre Eiffel de Praga- que fue construida con motivo de la Exposición Nacional en 1891. Esta réplica es más modesta en cuanto a la altura: tiene 60 metros, una cuarta parte que la original. Subir sus 299 escalones no te decepcionará, sobre todo si lo haces en un día claro, porque desde aquí puede verse el Snezka, el pico más alto de Bohemia.

La espectacular Torre Petrin de Praga
La espectacular Torre Petrin de Praga

Llegar hasta aquí es muy recomendable, especialmente si combinas la visita con la del parque, la iglesia, etc. Además, en el nivel principal hay una pequeña tienda de souvenirs y una cafetería muy agradable, sobre todo si realizas la visita en los gélidos meses de invierno en los que agradecerás un café con leche calentito para seguir tu ruta.

Y si te atreves, hazle una foto con el móvil para enviarles un mms a tus amigos y decirles que adivinen dónde estás. Verás que más de uno dirá París. 😉