París, Viajar

Un agradable paseo parisino por Quai Voltaire, repleto de historia, arte y antigüedades

Situado en el barrio de Saint Germain des Prés, el Quai Voltaire antes era conocido como Quai des Théatins por el convento de religiosos teatinos italianos que se encontraba aquí, cuya entrada todavía es visible en el número 26 de la Rue de Lille.

Si te gustan las antiguedades, este es el mejor lugar para emprender un agradabilísimo paseo. Y es que aquí, en pocos metros cuadrados, se reunen algunos de los anticuarios más famosos y célebres de París. Y eso es mucho decir.

Pasear por aquí, flaqueado por el Sena y por elegantes mansiones del siglo XVIII, donde han vivido grandes personalidades.

Antes de empezar el paseo, un mapa para guiarte:

Comienza a caminar desde el número 1 de Quai Voltaire, casi con el Pont du Carrousel. En este edificio vivió el conde Tessin, embajador sueco, y también el escultor James Pradier, que fue famoso tanto por sus estatuas como por su mujer. ¿Por qué? Es que a la señora le gustaba pasear desnuda por el Sena.

Al lado, en el número 3 de Quai Voltaire vivió Louise de Kéroualle, espía de Luis XIV y de la que se encaprichó Carlos II de Inglaterra, llegando a nombrarla duquesa de Portsmouth.

Cuando pases por el número 13, fíjate bien… ¡Qué fachada tan estrecha, ¿no?!

En el 15 de Quai Voltaire instalaron su taller pintores como Vivant Denont, Ingres, Delacorix y Corot. ¡Casi nada!

También merece la pena pararse ante el número 19 del Quai Voltaire. Aquí vivieron los compositores Richard Wagner y Jean Sibelius y los escritores Charles Baudelaire y Oscar Wilde, que se refugió aquí durante su exilio de su irlanda natal.

Por cierto, en el 19 tienes un hotel de 2 estrellas la mar de interesante para alojarte en París. Una pareja amiga mía se alojó allí hace un par de años y les fue genial, especialmente por su ubicación. Es el Hotel du Quai Voltaire, claro.

Un poquito más adelante, en el edificio de la esquina del número 27 es donde murió el filósofo francés Voltaire, el 30 de mayo de 1778. Una placa en la pared lo recuerda. Evidentemente, desde 1791 esta calle se llama Quai Voltaire en su honor.

Si tienes tiempo, párate en este café restaurante a por un cafecito. Caro, sí, pero elegante a más no poder. Si no, al menos hazle una foto a su fachada. La merece.

¡Cuánto arte! ¡Cuántas antigüedades! ¡Hasta los cafés son artísticos! El Quai Voltaire junto con la rue du Bac, la rue des Saints-Pères y la rue de la Université forma el cuadrado en el que más anticuarios y galerías de arte se concentran en París y casi del mundo. ¡Hasta 120 establecimientos dedicados al arte se reúnen en esta zona!

Sigue el camino marcado y pásate por el 26 de Rue de Lille, donde verás la entrada del convento que comentaba al principio del post.

Dirígete luego a la Rue de la Université y alucina con la mansión del siglo XVIII del número 13. Entre sus dueños, el embajador de Venecia, aunque durante la Revolución sirvió como almacen de municiones y más tarde, en los años 70, se transformó en la Escuela Nacional de Administración para formar a los altos funcionarios del Estado. ¡Cuántas vueltas da la vida!

Y para acabar este recorrido con el mejor sabor de boca, ¿qué mejor que pasarte por el número 30 de la Rue des Saints-Péres? Aquí está la famosa casa de chocolates Debeauve et Gallais, fundada en 1811 y que quiero destacar, bombones a parte, por su hermosa fachada.

¡Qué final más dulce! 🙂

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