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El Museo de los Vampiros. En París, claro, ¿en qué otro lugar podía ser?

October 24, 2011

¿La plata les quema? ¿Se reflejan en los espejos? ¿Son tan rápidos como dicen? Y es que los vampiros llevan siglos y siglos fascinando al mundo, ¿verdad? De hecho, más allá del icono de Halloween, estos seres han aparecido en nuestra cultura desde que el tiempo es tiempo. Desde comentarios en escritos de personalidades como Descartes, Voltaire o Rousseau hasta la infinidad de películas de cine como Nosferatu de F.W.Murnau de 1922; M, el vampiro de Düsseldorf de Fritz Lang 1931; El baile de los vampiros de Polanski de 1967; Drácula, de Bram Stoker de Coppola de 1992; o la serie True Blood que tanto se comenta hoy día; entre otras. Sí, de alguna u otra forma, existen. Y después de lo que vas a leer en las próximas líneas, más.

Si vas a pasar unos días de vacaciones por París, más allá de las visitas típicas e imprescindibles, quiero proponerte esta otra: el Museo de los Vampiros. Se trata de un pequeño museo privado dedicado al estudio de los vampiros tanto en las leyendas de siempre como en nuestra cultura de hoy día. Y es que a muchos -que no a todos- siempre nos han fascinado estos seres con sed de sangre que poseen tantos poderes más allá de lo imaginable.

El Museo de los Vampiros solo abre bajo cita previa. No hagáis caso de las webs que dicen que abre diariamente, porque simplemente es mentira. Es necesario ponerte en contacto con el museo para organizar tu visita que sí puede ser cualquier día de la semana, aunque es especialmente recomendable en fin de semana, cuando además se organiza la visita con cena y charla incluidos. Toda una experiencia entretenida y apasionante que, además de góticos, atrae a todos aquellos interesados por la mitología, vampiros y lo oculto en general, aunque desde mi humilde punto de vista también es recomendable y divertida para todo aquel que se vea atraído por los mundos de fantasía.

A priori, hacer tu reserva es un pelo difícil si no hablas francés, ya que el contestador solo está en este idioma. Por eso, muchos visitantes escriben directamente a su email para informarse. Quien contesta y quien después suele hacer la visita es Jacques Sirgent quien, además de francés, habla un inglés im-pe-ca-ble. Y es que Jacques, además de ser un amabilísimo canadiense de padres franceses, es un lingüista y escritor de varias obras sobre el mito de los vampiros. Le encanta. Desde muy pequeño. Tanto, que decidió fundar este museo en parte de una vivienda familiar.

En la colección del Museo de los Vampiros podrás encontrar todo tipo de objetos relacionado con este mundo: desde libros a estacas, desde pinturas hasta pósters de películas, desde autógrafos de los actores que han interpretado a Dracula en Hollywood hasta más de 400 películas de vampiros. De todo. Pero, sin lugar a dudas, lo más apasionante es la visita y charla con Jacques Sirgent: los orígenes en el floclore, sus hábitos y sus diferentes formas, sus apariciones en la cultura francesa, cómo está presente en nuestro inconsciente, etc. Apasionante. Y tranquilos, Jacques no es gótico ni para nada un lunático, sino un erudito con una gran pasión.

Por último, os cuento cómo llegar. Y es que aunque antes he dicho que el museo está en París, no es verdad del todo. Está en Les Lilas, en las afueras. Pero tranquilo, son 20 minutos en metro desde el centro de París. Tendrás que subir en el inicio/final de la línea 11 -la marrón- en Châtelet, muy céntrica. Para ir, la propia web del Museo de los Vampiros recomienda bajarte en Porte des Lilas, pero mi recomendación es hacer una parada más –hasta el final de la línea- y bajarte en Mairie des Lilas. Desde allí el paseo es más corto y más fácil. ¡Ah! La dirección: Rue Jules David, 14. Pero os cuento: la entrada es por detrás de la casa que veréis en esta dirección. Es decir, tienes que entrar por el callejón que hay sobre Rue Chassagnolle entre la Rue Jules David y Villa Chassagnolle. Pronto encontraréis el portón rojo.


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A – Salida de la parada de metro Mairie des Lilas
B – Rue Jules David, 14
C – Entrada por el callejón

Y para reservar, echadle un ojo a la web. Allí tenéis teléfono e email. Y un último consejo: si vais a estar unos días en París, decantaos por la opción de cena más visita guida. Y, si Jacques se pone a tiro, preguntadle dónde está la tumba de Vlad Tepes. Quizás os lleve.