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El defensor del Tiempo, una maravilla de reloj mecánico, París

April 6, 2012

Muy, pero que muy cerca del Centre Georges Pompidou, se encuentra una escultura que suelo volver a visitar en mis distintos viajes a París. ¿Por qué? Por un motivo un tanto curioso. Y es que la primera vez que viajé a París estuve alojado en casa de unos amigos que trabajaban justo aquí al lado, en una antigua librería que dejó de existir hace unos años ya. Y claro, venía a buscarlos a la hora de la salida a diario para que luego me llevaran por ahí a descubrir París juntos.

Bueno, no es en sí misma una escultura, sino un reloj mecánico, que aunque parezca de principios del siglo XX, data de finales de los años setenta.

Obra de Jacques Monastier, este reloj denominada El Defensor del Tiempo es una maravilla de 4 metros realizada en cobre y acero y pesa poco menos de una tonelada. Y, además, cuelga de la pared 😉

El paso del tiempo lucha contra los elementos tierra, mar y aire que en forma de bestias: un ave, un cangrejo y un dragón. La lucha sucede a cada hora -excepto por la noche- y se acompaña de sonidos de terremotos, huracanes y tempestades –de ahí que por la noche no lo pongan en funcionamiento-.

Si quieres verlo en plena acción, visítalo a una de las horas que lucha contra las tres bestias: a las 12h, a las 16h y a las 22h. Es una de esas joyas escondidas para los turistas que vale la pena disfrutar.

Llegar hasta aquí es muy fácil. Insisto, si visitas el Centre Georges Pompidou no te lo pierdas.