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LALIst: 5 símbolos neoyorkinos

October 4, 2016

“No creo que una estatua sea solo una estatua, los símbolos importan de verdad. Son altamente significativos, de hecho, puede que hagan más que montones de folios de legislación, papeles y letras”. Escuchando a Meryl Streep en un documental del Canal Historia dedicado a la Estatua de la Libertad, no puedo más que tener en mente esa cantidad de esculturas, edificios e incluso himnos que hacen mucho por el reconocimiento mundial de una ciudad, pero sobre todo es algo que suele ocurrir con Nueva York. Ya será porque Hollywood nos ha bombardeado con clichés neoyorkinos o porque realmente son must a visitar cuando pisas la ciudad que nunca duerme, pero seguro, viajero, que tú también piensas en Nueva York cuando mencionan o ves imágenes de estos 5 símbolos neoyorkinos.

5.- Puente de Brooklyn

Gracias al mundo del cine, este centenario puente neoyorkino puede considerarse uno de los puentes más filmados de la historia. Ya sea por su impresionante envergadura o por su predominio en el paisaje, el Puente de Brooklyn destaca por encima del resto de puentes de la ciudad que nunca duerme. Es y será símbolo innegable de Nueva York y gran escenario de maravillosas y significativas películas, porque por mucho que hace años se rebatiera su resistencia, aquél desfile del empresario circense Barnum seguido de 21 elefantes, dejó más que claro que la resistencia del Puente de Brooklyn era duradera ¡y bien que lo está demostrando con sus ya más de ciento treinta y tres años!

4.- Broadway

Seguro que te suena la típica historia de adolescente prometedor en el ámbito artístico que deja su casa para probar suerte en Nueva York y llegar a ser una gran estrella de Broadway. Y es que esta impresionante avenida es arte en estado puro; cine, teatro… Asistir a un espectáculo en uno de los 19 teatros que forman el impresionante Circuito de Broadway, acaba siendo un must para aquellos que son unos enamorados del teatro. Si quieres saber un poco más de la calle de las luces, aquí te adjunto un post en el que Diego nos habla de esta impresionante avenida 🙂

3.- Coney Island

Aparece en una gran cantidad de películas y más de uno ha querido estar ahí para montarse en las atracciones más representativas de uno de los parques de atracciones más antiguos de América. Abierta los meses de verano, es también símbolo de los sentimientos de euforia y depresión entre los neoyorkinos, sobre todo, por los esfuerzos titánicos que han tenido que llevarse a cabo para que el parque de atracciones de esta zona de Brooklyn no quedara en el olvido como lo estuvo después de la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente es una de las zonas más fotografiadas de Nueva York, en sus meses de buen tiempo se llena de gente y luces que otorgan ese aire instagrameable que todo el mundo desea tener en su carrete de fotos.

2.- Times Square

Parada obligatoria en tu ruta neoyorkina. La famosa Times Square es una parada en la que detenerse en Nueva York, más de 40 millones de personas pasan por el centro de Manhattan durante todo el año. Esta plaza con forma de reloj de arena se crea a partir de dos triángulos generados por la extravagante diagonal de Broadway al cortar la Séptima Avenida, entre las calles 42 y 47. De hecho, aunque en realidad no hay demasiado lugar para los peatones, Times Square se ha elevado al estatus de icono de la ciudad y hoy permite compararse con la Trafalgar Square de Londres, la Plaza Tian’anmen de Beijing o la Plaza Roja de Moscú.

Además, es el lugar en el que todos los neoyorkinos se concentran para dar juntos la bienvenida al año nuevo. Una fiesta de fin de año digna de la inmensidad que desde siempre ha estado relacionada con la ciudad de Nueva York. Aquí te dejo el ejemplo visual del año pasado:

1.- La Estatua de la Libertad

El símbolo de Nueva York por excelencia. Es imposible que alguien piense en Nueva York y pase por alto a Lady Liberty. La Estatua de la Libertad fue un regalo que los americanos recibieron de parte de Francia, representando así los lazos de unión entre ambas naciones. Tanto la construcción en el país francés de las piezas que formarían “La Libertad guiando al mundo”, como su posterior montaje en Nueva York, fue posible gracias a las donaciones que recibieron por parte de los ciudadanos franceses y americanos, estos últimos, incentivados por Joseph Pulitzer al prometer publicar en su periódico, el New York World, los nombres de todos aquellos generosos ciudadanos que con su caridad ayudaron a erguir la estatua en la Isla de Bedloe, posteriormente llamada Isla de la Libertad.