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La cicatriz del 11S comienza a cerrarse en Nueva York

September 1, 2011

Nueva York puede con todo. They can, dicen. Según Rosa, nuestra guía local en Manhattan, los neoyorquinos siempre pueden: “Tras estos 10 años se nos han pasado muchas cosas por la cabeza. Primero, vivimos con un miedo constante a un nuevo ataque y hasta las autoridades se llegaron a replantear la arquitectura vertical de Manhattan. Luego, llegaron las guerras y la seguridad se extremó hasta límites insospechados, especialmente en lugares emblemáticos como la Estatua de la Libertad o el Empire State. Tardamos 5 años hasta poder volver a creer en el sistema y en nosotros mismos, no menos. Nos ayudó mucho la propia Torre Hearst, el primer rascacielos que se construyó en Nueva York tras los ataques del 9/11. Fue en el 2006 y, a mi parecer, supuso un cambio en la ciudad y en nuestras mentes. Cambio que se acabó de consolidar con la subida de Obama, presidente electo desde 2008 y 44º presidente de los Estados Unidos desde 2009. Yes, we can.”

Sí, parece que la cicatriz del 11S comienza a cerrarse en Nueva York. Y así lo demuestran las grúas, camiones y operarios que trabajan a diario en la Zona Cero, el área de unos 65.000 metros cuadrados que fue literalmente arrasada el 11 de septiembre de 2001, hace casi casi 10 años ya. El ritmo de trabajo es frenético. Hay varios edificios en construcción, un museo, una plaza y el esperado monumento a las víctimas.

Para empezar, el 11 de septiembre se inaugurará el 9/11 Memorial, un monumento dedicado a las casi 3.000 víctimas del 11S. Este monumento fue el ganador de los más de 5.000 proyectos presentados y es obra de Michael Arad y Peter Walker. Se llama Ausencia refleja -Reflecting Absence- y es un monumento con mucho carácter, que en vez de levantarse e imponerse ante el mundo, se hunde en el propio espacio que ocupaban las Torres Gemelas. “El hueco es el hueco”, afirma Rosa. Y así es. El espacio donde se encontraban las antiguas torres se han convertido en estanques hundidos en el suelo y rodeados por cortinas de agua. Alrededor, además, hay 2.983 placas de bronce con los nombre de los fallecidos en el 11S en Nueva York, Washington, Pensilvania y también de los fallecidos en el atentado de 1993. Si quieres visitarlo, recuerda que abrirá al público a partir del 12 de septiembre pero, de momento, para organizar las visitas, hay que inscribirse online desde aquí para obtener tu pase gratuito.

Además, este 11 de septiembre se inaugurará también la Memorial Plaza, la plaza que contiene estos dos estanques, claro. Aquí se han plantado más de 400 robles, incluido el árbol superviviente –survivor tree-, rescatado de entre los escombros de los atentados del 11S que, tras haber sido mimado y homenajeado como a un verdadero héroe, se volvió a replantar aquí el pasado diciembre de 2010.

Ya el año que viene, se planea inaugurar el 9/11 Museum, que será una organización sin ánimo de lucro, como el Museo de Anna Frank de Amsterdam, por ejemplo. Una verdadera joya arquitectónica de la que pronto hablaremos en el blog.

Por último, os dejo un mapa para saber cómo acceder al 9/11 Memorial, ya que la entrada -la Memorial Entry- queda en la esquina noreste de las calles Albany con Greenwich. ¡Y recuerda inscribirte online cuanto antes para llevar tu pase impreso! También podrías recogerlo en el kiosko del 20 de la Vesey Street si tienes tu número de reserva, pero lo más fácil es imprimírtelo en casa. Espero que os sirva para organizar y disfrutar más vuestra próxima visita a Nueva York.

Imágenes cortesía de the National September 11 Memorial & Museum. Design Lab.