Londres

El solsticio de verano en Stonehenge: una experiencia ineludible

Hace ya un tiempo que os hablamos sobre Stonehenge —el monumento megalítico de la edad de bronce ubicado a escasos kilómetros de Salisbury–, de todas sus curiosidades y de cómo llegar a él desde Londres si habéis decidido pasar unos días en la capital inglesa y acertáis en no perderos una de las visitas inexcusables en cualquier ruta londinense que se precie.

Si, además, visitáis Londres, concretamente, en los días que pasamos de primavera a verano, es decir, en el solsticio, la visita a Stonehenge ya se presume como absolutamente obligatoria. Y, ¿por qué razón? Pues a grandes rasgos por dos, y muy diferenciadas. ¡Sigue leyendo!

Por un lado, Stonehenge está construido de modo que en el solsticio de verano (este año, el 20 de junio, de aquí a una semana), y haciendo honor a la que se cree su función original (calendario astronómico que ayudaba a anunciar o predecir los cambios de estaciones, eclipses, épocas de cosecha, etc.) al atardecer, el sol se va escondiendo de tal manera que queda absolutamente alineado con las piedras del monumento, hecho que regala a todas las personas que allí se congregan uno de los atardeceres más bonitos del año y del mundo. El juego de sombras y luces que ofrece el sol entre las piedras, y los tonos multicolor que va adoptando el cielo en esos instantes previos, posteriores y durante los cinco minutos que puede durar el atardecer, son de una belleza difícilmente explicable.

Por otro lado, este suceso también tiene su parte pintoresca y curiosa: y es que un solsticio tan particular atrae a multitud de turistas de todo tipo y también a todo tipo de personas con creencias paganas varias, con sus correspondientes indumentarias, instrumentos musicales, accesorios, etc. Y es que lo habitual es que chamanes, druidas, congregaciones de creencias paganas variadas se acerquen a la zona y realicen sus particulares rituales con música, danzas, flores, discursos, etc. para dar la bienvenida al verano, saludar al dios Helio, purificar energías…

Además, muchos de los allí presentes deciden pasar también allí la noche para disfrutar del amanecer del día siguiente, que ofrece unas de las más espectaculares y mágicas vistas también. Eso, sí, no olvidéis coger ropa de abrigo o mantas, que de noche la temperatura puede descender más de 10º respecto a la que hace durante el día. Y aunque sea verano y la noche más corta del año, seguimos estando en el Reino Unido, ¡con lo que ello conlleva en cuanto a clima!

Así que nada, si estáis planeando ir a Londres casi en verano o tenéis cogido el viaje para la semana que viene, que sepáis que estáis moralmente obligados a visitar el Stonehenge aparte de todo lo indispensable de Londres estos días, no tenéis excusa. ¡Os aseguro que no os arrepentiréis! 😀

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