Dubái

Burj Khalifa… una visita de altura en Dubái

El edificio Burj Khalifa no es una construcción de medias tintas ni de grises… y es que en Dubái, ¡todo se lleva al extremo!

El Burj Khalifa es una impresionante torre inspirada en la flor de lirio araña que se eleva sobre el desierto a 828 metros de altura, recubierto con más de 26.000 paneles de cristal diseñados especialmente para soportar el calor del verano en Dubái —que pueden llegar a máximas de 40º o 41º y mínimas de 29º o 30º– y con ascensores que llegan a recorrer el edificio a una velocidad de 10m/s, o lo que es lo mismo, 36kmh.

Así que tengo que avisarte: si tienes vértigo… sí, este post también es para ti. Porque este edificio merece hacer el esfuerzo de intentar controlar nuestro miedo, de hacer de tripas corazón y de intentar disfrutar de él para vivir la experiencia de estar en el edificio más alto del planeta.

Y es que ya solo ver cómo se eleva por encima de toda la ciudad cuando estás llegando al aeropuerto desde el avión os aseguro que impresiona, y mucho. ¡Es enorme!

Cuando te vas acercando a él ya ves que es una auténtica pasada, lo imponente que resulta cuando estás a sus pies, su altura, su inmensidad, el brillo de sus cristales, su robustez… ¡es un coloso! y como curiosidad, desde abajo, por mucho que levantes la vista al cielo, no vais a poder ver la punta.

Además, por los alrededores también podréis disfrutar de The Dubai Fountain, la fuente danzante de coreografía continua más grande del mundo, con más de 275 metros de largo, ubicada en el lago Burj, y con un cautivador espectáculo de luces, música, colores y agua en las que esta sube a más de 150 metros de altura. Una locura, y un espectáculo para los ojos.

Cuando te adentras en ella es fácil percibir el lujo y la exclusividad que alberga dentro y es que prácticamente hay otra ciudad dentro del edificio: hoteles, apartamentos de lujo, restaurantes, discotecas, centros comerciales, un acuario y un zoo acuático con diferentes especies de tiburones, rayas…, una pista de hielo en el que se realizan competiciones oficiales, cines, un parque temático sobre videojuegos… y la joya de la corona, el observatorio más alto del mundo, At the top, ubicado en la planta 125 del edificio y a más de 450 metros de altura. Pero si de verdad quieres vivir una experiencia VIP, accede a la planta 148 y disfruta de las vistas más espectaculares de la ciudad.

Desde allí podréis observar toda la ciudad, el desierto y sentiros como si estuvieras caminando por las nubes. Es una auténtica pasada, porque, además, las vistas son panorámicas y te permite disfrutar de la ciudad con unas vistas de 360º. Impresionante. Además, es el paradero ideal para vivir una de las puestas de sol más bonitas que he podido presenciar en mi vida. Y es que cuando el sol se esconde por el desierto de la Ciudad Dorada, los juegos de luces y las vistas te dejan, literalmente, sin palabras.

Date un capricho de lujo, y si viajas a Dubái, disfruta del Burj Khalifa en profundidad ¡y no te pierdas ninguna de sus maravillosas experiencias que te ofrece! ¡Os aseguro que no os arrepentiréis!

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