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LALIst: 10 trucos para hacerte un selfie viajero perfecto

May 6, 2016

Sabemos bien que un viajero sin su cámara no es nadie. Y también sabemos que con el auge que está viviendo esto de hacerse autoretratos (o selfies como les llamamos ahora) en estos tiempos que corren, más de uno ha tenido que hacer malabares para pulsar el botón de la cámara (o el móvil) y a la vez salir con una sonrisa de oreja a oreja en la foto.

Y todo eso, a ser posible, con algún monumento o paisaje digno de ser inmortalizado. Y si puede ser, sin que se nos caiga el móvil al suelo, o peor aún, al agua. Sí, lo sabemos… a veces las nuevas tecnologías nos complican un poco la existencia. ¡Con lo fácil que era pedirle al de al lado que nos sacara una foto!

Pero para esto te traemos las 10 reglas de oro de PLAYandTOUR. A partir de ahora seguro que no habrá selfie que se te resista. ¡Atento viajero, instagrammer o fotógrafo aficionado! Aquí llegan nuestros truquitos.

1. Un buen selfie requiere de una buena cámara

La mejor cámara no siempre es la que tiene más megapíxeles. Hay otros muchos criterios a tener en cuenta, como la luminosidad, aunque para nosotros lo más importante es la óptica.

Por eso, aunque hoy día los móviles hacen fotos fantásticas, lo cierto es que aún no han sustituido a las cámaras de fotos. ¡Ni mucho menos! Pero la máxima siempre es “hazte un selfie con lo que tengas a mano”. ¿Tu móvil? ¡Ya nos vale!

2. Elige un fondo interesante

Sabemos de sobras que lo más importante del selfie eres tú. ¡Pero presta atención a lo que hay detrás de ti! No es lo mismo que salga el kiosko de la señora Paquita o la Fontana di Trevi de fondo. Así que si estás de viaje, elige un icono de la ciudad, ponlo detrás de ti y di cheeeeeese!!!

3. Busca un buen ángulo

Muchos selfies se centran tanto en la persona que se acaba por no identificar qué hay detrás. Si quieres hacer un buen selfie viajero, debes tener muy en cuenta que se entienda perfectamente dónde estás. Si no, podría parecer un selfie hecho en la esquina de tu casa. Y tú quieres que tooodos sepan dónde estás, ¿verdad?

4. La luz, oui c’est moi

La foto es luz. Por eso, quiere mucha luz. Mucha. Y queda mejor cuanta más luz tengas. Y si es la luz del sol, mejor aún. ¡La luz natural siempre triunfa!

Haz tus fotos siempre con la mayor cantidad de luz posible, así te aseguras que todo quede enfocado al máximo y evitarás las imágenes movidas. Y un detalle a tener en cuenta: si estás a pleno sol, las sombras quedarán muy duras en tu cara y, en cambio, si está el día nublado las sombras se suavizan.

5. Nada de flash

Si vas a tener la cara cerca de la cámara, el flash puede llegar a hacer que tu piel quede blanca como la de Légolas, mientras que el fondo quedará bien iluminado por la luz del día. Aun así, si estás en sombra, un pequeño golpe de luz irá bien a tu sonrisa… pero por favor, ¡aléjate de la luz, Carolaaaaaain!

6. Evita el efecto ojo de pez

Para no parecer que has sufrido una reacción alérgica y estás hinchado como un globo, evita el gran angular. O, lo que es lo mismo, sepárate al máximo del objetivo con un palo de selfie, apoyando la cámara en algún lugar, utilizando un trípode o el brazo del más aaaaalto del grupo. ¡Cuanto más lejos de la cámara, menos deformaciones!

7. No quedes a lo Jabba the Hutt

Evita tirar la cabeza para atrás para alejarte de la cámara. Eso haría aparecer la temida… ¡papadaaaaaa! Al contrario, inclina tu cabeza un poco hacia delante y tu cara se verá favorecida. De hecho, muchos suelen hacerse los selfies hacia abajo.

Es decir, la cámara alta y tú mirando hacia arriba… Eso no está mal, pero ¡ojo! No te pases, porque puede salirte el suelo de fondo, además de parecer cabezón, cabezón.

8. Cuidado con el brazo Popeye

Muchos selfies se estropean por el brazo gordo y desenfocado que sale delante de todo. ¡Aaaarg! Utiliza el modo de temporizador de tu cámara o haz uso de otros accesorios, como mandos inalámbricos que te permiten tomar fotografías sin necesidad de sostener la cámara, como por ejemplo iSnapX o Bluetooth ShutterBall.

Si tienes un iPhone, además, los auriculares te permiten sacar la foto con los mandos del volumen. Todo para que no salga el dichoso brazo.

9. Saca a relucir tu mejor sonrisa ¡y déjate de morritos!

Sin duda, lo más favorecedor es ¡tu sonrisa! Además, puedes evitar las fotos frontales y ladear un poco la cabeza para que se vea solo una oreja para tener un rostro más fino.

Y, como decía, sonrisa… No es necesario que rías a carcajadas y que te veamos los empastes. ¡Sé natural! Muéstrate feliz… y contágianos a todos. ¡Esa es la verdadera esencia de un selfie!

10. Siempre con un toque de creatividad

El selfie es una foto tuya. De ti para ti. Y eso no significa que tenga que verse siempre tu brazo. Puedes buscar otras fórmulas de hacerte un selfie viajero.

Por ejemplo, busca fotografiarte en espejos, en cristales de escaparates, en retrovisores, en charcos de agua, etc. ¿Y por qué no fotografiar tu sombra? Siempre hay una forma más auténtica y original de hacerte un selfie viajero, ¿cuál es la tuya?

¡Y ya lo tienes! Estás listo para la cuenta atrás… A la de 3, 2, 1… ¡CLICK! ¡Ya tienes tu selfie viajero perfecto y listo para revelar! ¡Ups, no, que ahora ya no revelamos fotos!

Aunque tal como van las cosas, y en vistas de lo mucho que está de moda todo lo vintage, es probable que en unos años volvamos a hablar de revelar fotografías. En cualquier caso, ya tienes tu selfie viajero listo para tu colección.

Y ahora, ¡diviértete almacenando selfies viajeros en tus lugares preferidos del mundo!