overwater, Tailandia, Viajar

No solo playas y templos… ¡Descubre la Tailandia más desconocida!

Tailandia esconde rincones y zonas de su península que aguardan auténticas maravillas paisajísticas y experienciales que, como ya sabéis, son las que más me gustan y en las que baso el 90% de mis viajes. Y no me refiero a sus maravillosas playas (Phra Nang, Maya Bay, Ko Nang Yuang…) ni a su increíble riqueza en fauna marina que esconde toda ella y en especial su sudoeste (Koh Phi Phi, Phuket, Ao Nang o Koh Tao son destinos indispensables para todos lo que somos amantes de la apnea, el submarinismo y el esnorkel), ni a callejear por el bullicio de Bangkok mientras saboreas su intensa y deliciosa gastronomía, ni a la impresionante arquitectura que aguarda Chiang Mai… No. De eso seguro que ya habéis oído hablar y, si queréis, ya lo abordaremos con detalle en otro post. Me refiero a una Tailandia más desconocida e igual de interesante, fascinante y lúdica que esta. Y es que, en esta última visita (la tercera ya), me he dedicado a experimentar Tailandia y el mar desde otra perspectiva distinta. Y debo haceros un pequeño spoiler: ha sido una auténtica pasada y, sobre todo, una muy concreta. ¿Quieres saber cuál es? ¡Vamos allá!

Chiang Mai: Parque acuático y subida en globo

Chiang Mai es una parada obligatoria en una primera visita a Tailandia, sus más de 300 templos así lo obligan: Wat Phra Singh, What Phan Tao o Wat Chiang Man son auténticas maravillas, pero esta vez, decidí abordarla desde otro ángulo.

Surcar el cielo de Chiang Mai en un globo aerostático ya de por sí es sencillamente alucinante, pero si además podéis al amanecer el disfrute se multiplica hasta límites insospechados. Ver cómo los primeros rayos de luz empiezan a bañar los templos de la zona es francamente indescriptible. Hay que vivirlo. Os aseguro que el madrugón vale la pena.

Y una opción mucho más lúdica pero no por ello menos interesante es el parque acuático. El Grand Canyon tiene tirolinas, carreras de obstáculos, toboganes… ¡Me lo pasé como un enano! Porque no todo tiene por qué ser relajarse en playas paradisiacas o bucear a 3 metros para ver animales sorprendentes, no? También tiene que haber momentos para divertirse de una manera un poco más desenfadada, y este parque merece mucho la pena si disfrutáis con estas actividades.

Celebrar el Año Nuevo Tailandés

Si tenéis la oportunidad de acudir a Tailandia a mediados de abril como ha sido mi caso, coincidiréis con la celebración de Año Nuevo, y con ello, con el Festival de Songkran, lo que se considera como la batalla de agua más grande del mundo. Y es que todo el país se llena de mangueras, botellas, tanques de agua o pistolas de agua, todas ellas a vuestra disposición para que dé comienzo la batalla y dure hasta tres días. Os lo aseguro, no salgáis con vuestras mejores galas del 13 al 15 de abril porque sí o sí vais a acabar empapados 😀

Koh Phangan: Slip’n’fly

Esta pequeña isla es comúnmente conocida por sus noches animadas y la Fiesta de la Luna Llena, posiblemente la fiesta playera más famosa del mundo en la que se pueden reunir casi 30.000 personas. Pero este pedacito de paraíso también te da la oportunidad de realizar una actividad de lo más excitante: el Slip’n’fly. Water World es un parque de lo más variado, con una rampa para bodyboard, una piscina, y una mesa para jugar beer pong, pero, sobre todo, lo que más tirón tiene es su tobogán/rampa de unos nueve metros de altura, que junto a la velocidad y a la pendiente que tiene te acaba lanzando por los aires para caer desde unos cuantos metros de altura al agua. ¡Pero tened cuidado! Que aunque sea agua, ¡el planchazo puede ser importante como no controléis bien la inercia! ¡Os lo digo por experiencia!

Parques Naturales: Erawan y un hotel overwater

Y para acabar, la joya de la corona. Pude visitar unos cuantos parques naturales, Khao Yai, que es uno de los mejores para hacer escalada y en el que puedes ver leopardos, elefantes y su enorme cascada, el parque nacional de Khao Sok, donde crecen de las flores más grandes y raras del mundo (Rafflesia Kerri) y el de Erawan, que alberga una de las cascadas más bonitas que he visto, y por suerte, no he visto pocas. Lo mejor es que, este último, al estar en la parte occidental del país y un poco alejado de la zona por la que me estuve moviendo, me permitió alojarme en una de mis debilidades y de lo que considero uno de los mejores inventos en cuanto a turismo y viaje se refiere: un hotel overwater. Desde que pude disfrutar del primero en la Polinesia Francesa, me propuse intentar alojarme en todos los que pudiera, porque os prometo que te generan unos sentimientos y emociones increíbles. La sensación de soledad e intimidad junto a la de inmensidad y enormidad que te ofrece una experiencia así es difícilmente descriptible. Dormir encima del basto mar o del océano, con el horizonte rodeándote y pudiendo despertarte y saltar prácticamente de la cama al agua es algo difícilmente comparable con cualquier otra cosa que hayas vivido antes. Si los apartamentos a pie de playa molan. ¡Imaginaos esto! Así que cuando me enteré de que Tailandia disponía de esta oferta, algo distinta a la mayoría, ya que ubica sus apartamentos en el río Kwai (sí sí, el de la famosísima película de Alec Guiness y William Holden) en vez de en una playa paradisiaca, decidí que, en cuanto pudiera, iba a saldar esa deuda conmigo mismo y con el país.

Y así hice, aprovechando mi visita a Erawan, pude alojarme tres noches en el The Float House River Kwai donde pude disfrutar tanto de momentos de relax como de placenteros baños en el río o de salidas que organizaba el propio complejo hotelero como trayectos en balsas de bambú por el río, paseos por la selva o disfrutar de la cascada de Erawan que se encuentra a apenas 50km.

Tengo que decir que la experiencia ha sido de lo más satisfactoria y placentera y que haber disfrutado de Tailandia alejado un poco de los destinos más turísticos y típicos del país, pero sin perder ni un ápice de belleza, de posibilidad de vivir experiencias increíbles y de disfrutar de la naturaleza y del agua como a mí me gusta ha sido genial.

Y vosotros… ¿habéis podido vivir alguna de estas experiencias en vuestros viajes a Tailandia? ¿qué os han parecido? ¿las incluiríais en un primer viaje a Tailandia? Me encantará leeros en los comentarios y, si queréis, puedo hacer un post específico de parques naturales de Tailandia o incluso de mi experiencia en otros hoteles overwater. ¡Nos vemos en el siguiente destino!

Esto te puede interesar

¡Comenta!