Barcelona

La casa que Josep Puig i Cadafalch le construyó al Willy Wonka catalán

El aroma a chocolate que surcó el edificio construido por Josep Puig i Cadafalch allá en 1898, sigue impregnando los rincones de la famosa Casa Amatller. La que fue hogar de uno de los maestros chocolateros más famosos de toda Barcelona, Antoni Amatller, es uno de los edificios más visitados en la Ciudad Condal, gracias a su ubicación en plano Passeig de Gràcia y también a su cercanía a la tan famosa Casa Batlló de Antoni Gaudí.

Catalogada por muchos como la apoteosis de los elementos decorativos, la Casa Amatller destaca por sus ventanas estrechas, los frontones con azulejos vitrificados y sus relieves, pero, sobre todo, por la magnífica columna de mármol rosado que podemos observar desde la calle, ¿su función arquitectónica? Ninguna. La columna es meramente decorativa, como la gran mayoría de elementos que el edificio contiene.

¿Recomendable su visita? Lo es. Como también el coger las entradas por adelantado, ya que la Casa Amatller dispone de visitas cada treinta minutos y quizá, dependiendo de la época del año en la que decidas acercarte, cuando llegues a taquilla ya no haya plaza para la hora que deseas hacer tu visita y te tengan que dar para otra distinta. Si estás interesado en visitar la Casa Amatller, aquí te dejo el link para poder hacerte con un ticket (audioguía del edificio incluida), sin necesidad de hacer colas después.

Si no llegas a tiempo, ya sea porque has decidido comprar la entrada allí mismo o porque te has olvidado de cogerlas por adelantado, te recomiendo acercarte al pequeño restaurante que la cadena Faborit que encontrarás justo al final de la entrada al edificio. Con un ambiente la mar de agradable y menús asequibles, no es un mal sitio para sobrellevar la espera mientras te tomas algo. Además, no dudes en pasarte por la pequeña tienda que hay dentro, te enamorarán las cuidadas cajas metálicas que contienen el exquisito chocolate, además de la gran variedad que tienen expuestos.

Solo añadir, que es un edificio la mar de fotogénico y que, de llevar cámara de fotos o tener el teléfono a mano, seguro que te entran unas ganas inmensas de sacar más de una fotografía. Disfruta de tu visita, viajero 😉

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