Venecia, Viajar

Mantén el equilibro… ¡puentes venecianos sin nada donde agarrarte!

A menudo os hemos hablado de los maravillosos puentes de Venecia. De hecho, hasta Lali nos hizo una de sus listas con los 10 puentes más espectaculares de Venecia, ¿os acordáis? Pues bien, hoy os quiero hablar de los únicos 2 puentes que continúan sin tener barandillas ni nada donde cogerse al cruzarlos. ¿Cómooo? Que sí, que sí, hay que hacer equilibrio 😛

Uno de esos puentes ya lo habíamos nombrado en el blog, es el Ponte Chiodo en el barrio del Canareggio.

Este puente es muy fotografiado... pero apenas cruzado, ya que es uno de esos puentes que te lleva a una casa. De hecho, ahora es una Guest House, pollito Bed and Breakfast :)

Este puente es muy fotografiado… pero apenas cruzado, ya que es uno de esos puentes que te lleva a una casa. De hecho, ahora es una Guest House, pollito Bed and Breakfast 🙂

 

El otro, en cambio, es muy poco conocido y prácticamente no visitado, ya que no está en la isla de Venecia, sino en Torcello, a apenas 5 minutos de vaporetto de la colorida Burano.

Me refiero al Ponte del Diavolo, construido en el siglo XV según las últimas investigaciones arqueológicas.

Ponte del Diavolo, Torcello

Ponte del Diavolo, Torcello… No te caigas al cruzarlo 😛

De hecho, el puente básicamente conocido debido al exquisito restaurante que hay al lado: la Osteria al Ponte del Diavolo, claro.¿Algo que probar allí? Por ejemplo, a mí me encantó el Fegato alla Veneziana con Polenta grigliata. Ese plato cuesta 22 €. Añades algún primero de pasta para compartir y ¡hecho! Mmmmm

El Ponte del Diavolo cruza el Canale Maggiore y aún hoy todos se preguntan el origen de su nombre. Y es que con un nombre tan sugerente como “Puente del Diablo” esconde un montón de leyendas detrás… pero ninguna certeza.

Hay quien dice que había una familia de la zona que tenía ese apellido (pobreeetes)… pero la leyenda más bonita habla de un joven austríaco, una bonita mujer, una bruja y el mismo diablo. Es una historia tan apasionante como escalofriaaaaante, una de esas de desamores y de pactos con el diablo… Tiene tela. Y os la contaré en el próximo post sobre Venecia, ¡prometido! Solo te avanzo que a raíz de esa leyenda, cada medianoche de cada 24 de diciembre el diablo se aparece aquí en forma de gato negro. ¡Ay!

Esto te puede interesar

¡Comenta!