Destacados, Florencia, Los BienVale, Play & Tour, Viajar

BienVale… descubrir la farmacia más antigua de Europa. ¿Dónde? En Florencia

A lo largo de los años que llevamos escribiendo este blog hemos hablado de lugares insólitos, curiosos e inhóspitos, pero ¿alguna vez te habías imaginado una farmacia enclaustrada, y nunca mejor dicho, en una iglesia? Bien sabemos que los monjes fueron los precursores en la elaboración de la cerveza, y que los dulces horneados por las monjas tienen un sabor celestial. Pero en Florencia, las órdenes religiosas del siglo XIII no se inclinaron por ninguno de estos oficios.

La historia de la Officina Profumo-Farmaceutica di Santa Maria Novella, una de las farmacias más antiguas del mundo, empieza poco después de 1221 en la ciudad de Florencia, con la llegada de los frailes dominicos al monasterio de Santa Maria Novella. Una de las tareas que tenían los dominicos consistía en cuidar del huerto y fue así como empezaron a cultivar en sus huertos hierbas medicinales para preparar bálsamos, ungüentos y pomadas para su enfermería particular. En vistas del éxito que tenían sus remedios naturales, el Gran Duque de la Toscana celebró la fundación oficial de la farmacia en 1612, y nombró al fraile Fra’ Angiolo Marchisi director de la misma.

Durante sus años de máxima efervescencia, el establecimiento no solo se encargaba de elaborar ungüentos y medicinas, sino que el negocio derivó en la perfumería. Tanto es así, que incluso el perfume de la misma Caterina de Medici, llamado “Acqua della Regina” (Agua de la Reina), salía de los laboratorios de esta farmacia. Hay quien dice que incluso el origen del agua de colonia se encuentra en esta farmacia florentina. Parece ser que la tan aclamada agua de colonia llegó a París precisamente de las manos de Caterina de Medici, futura reina de Francia. Y es que, la esencia del “Acqua della Regina” no es otra que la que conocemos hoy en día por agua de colonia. Aunque tenemos que atribuirle los méritos a que se popularizara con este nombre a otro italiano, Giovanni Paolo Feminis, que en 1725 se trasladó a la ciudad de Colonia y empezó ahí la elaboración del “agua de colonia” como tal. Una fragancia a la que él bautizó, por supuesto, “agua de Colonia” en honor a la ciudad que le acogía. Pero leyendas aparte, y volviendo a Florencia, en el siglo XVIII la fama de la farmacia-perfumería era tal, que la bondad de sus productos y de sus fórmulas magistrales traspasó fronteras y llegó hasta Asia. Una hazaña nada desdeñable teniendo en cuenta que hace tres siglos la globalización no estaba a la orden del día. 😉

Si quieres visitar la farmacia más antigua de Europa y una de las más antiguas del mundo, solo tienes que entrar en la Iglesia de Santa Maria Novella, una de las obras más representativas del Renacimiento florentino y una de las iglesias más importantes de la ciudad. Eso sí, visitar esta hermosa iglesia de fachada de mármol tiene un coste de 3,5€, pero te aseguro que vale la pena. Su interior, ricamente ornamentado, alberga obras de Giotto, Masaccio, Ghirlandaio y Brunelleschi; y por si fuera poco podrás acceder sin ningún coste adicional a la antigua farmacia de los frailes dominicos.

Santa Maria Novella Church in Florence.

Parece que los años no hayan pasado por esta botica del siglo XIII. Tras una intensa historia, hoy en día continúa utilizando materias primas de la mejor calidad y aplicando los procedimientos artesanales de los antiguos frailes dominicos para elaborar una amplia gama de productos: licores y elixires; miel; cremas y compotas; tisanas, galletitas, gelatinas, tés y hierbas para infusiones; chocolates, mermeladas, aceites, especias, cosméticos, jabones, complementos alimentarios… Y, por si esto fuera poco, también ofrece accesorios de cerámica. El negocio, lejos de haber caído en la decadencia con la aparición de procedimientos más industrializados, va viento en popa. Y su reputación vuelve a estar en la cresta de la ola como antaño. Solo te diré que entre sus fieles clientes se encuentran grandes personalidades, como la Reina de Inglaterra por ejemplo. El séptimo arte tampoco ha desaprovechado la ocasión de contar con un decorado tan especial, de modo que habrás podido ver esta farmacia en la película Hannibal, de Ridley Scott, en El silencio de los corderos e incluso en Casino Royale, una de las famosas entregas del espía más famoso del celuloide.

Florence,Italy - March 7, 2016: The main entrance of the Santa Maria Novella pharmacy in Florence Italy Established 600 years ago by Florentine monks

Puerta principal a la farmacia de la iglesia de Santa Maria Novella

Yo de ti entraría. Se pueden visitar todas las dependencias: la sala verde, situada junto al jardín; la antigua spezieria, la tisanería, la sacristía y el museo. La farmacia guarda en sus salas frescos, decoraciones ornamentales, esculturas, antiguos utensilios de farmacia, vitrinas llenas de frascos de plantas y minerales y publicaciones antiguas. En suma, un lugar encantador cargado de historia. Curiosea, olisquea y maravíllate con esta joya histórico-artística en perfecto estado de conservación. Y si te enamoras de algún perfume o jabón, y los precios te parecen un poco prohibitivos, piensa que estás adquiriendo un producto exclusivo y elaborado artesanalmente (de eso ya se encargarán de recordártelo las dependientas) a base de hierbas y plantas medicinales cultivadas sin usar pesticidas. Los jabones, por ejemplo, se estampan uno a uno, se dejan envejecer durante 60 días en armarios con ventilación, se envuelven a mano y se siguen elaborando con máquinas del siglo XIX. Está claro que un producto así no se vende en cualquier parte. ¿O sí? Lo cierto es que la Farmacia de Santa Maria Novella tiene delegaciones de venta en Londres, Nueva York, París, Los Ángeles y Tokio. Y en España tiene sucursales en Madrid (c/ Almirante, 26), Barcelona (c/ Espaseria, 4) y Valencia (c/ de la Abadía de San Martín, 4). Ahora bien, no hay nada comparable a la autenticidad y el encanto de la farmacia original.

Esto te puede interesar

¡Comenta!