Florencia, Italia, Viajar

Un cafecito en Florencia… cargadito de recuerdos históricos, literarios y artísticos

Florencia tiene magia. Mucha. Es de esas ciudades que te cautiva y se apodera de ti de tal forma que hace imposible el no volver de vez en cuando a disfrutar de sus monumentos, sus iglesias, sus plazas, sus gastronomía… ¡y sus cafés! Y es que es inevitable visitar Florencia y no dejarse caer por alguno de sus cafés históricos que, además, están situados estratégicamente en los más bellos enclaves de la ciudad.

Por ejemplo, estoy convencido que has oído hablar de la famosa Piazza della Repubblica de Florencia. Sin duda, es una de las más hermosas de la ciudad. Pero, ¿sabías que además alberga los tres cafés literarios más importantes de la ciudad? De hecho, estos cafés fueron cruciales para el desarrollo del futurismo, aquella corriente artística del siglo pasado caracterizada por enfatizar grandes hitos de la modernidad con elementos como la potencia, velocidad y fuerza.

Piazza della Rupubblica de Florencia

Piazza della Rupubblica de Florencia

¿Y cuáles son esos tres cafés tan famosos? Voy, voy… De un lado de la plaza están los dos más lujosos: el Caffé Gilli y el Paszkowski. Del otro, el considerado más progresista: el Caffé Le Giubbe Rosse. Entre los tres forman una trilogía de cafés históricos que hay que visitar una vez en la vida. Sí o sí. No hay excusa.

De todos ellos, hoy os voy a hablar del Café Gilli, el más antiguo de todo Florencia, que abrió sus puertas en 1733. Para que puedas hacerte una idea, este café se inauguró cuando gobernaba Gian Gastone de Medici, el VII y último gran duque de la Toscana.

Fue una familia de origen suizo, los Gilli, quienes abrieron una tienda llamada La Bottega dei Pani Dolci en la Via Calzaiuoli. ¡Y triunfaron! Pronto la nobleza florentina comenzó a acudir a este local y los Gilli se hicieron muy pero que muy conocidos. Ya en la segunda mitad del siglo XIX, Gilli cambió su localización a la Via degli Speziali, frente al Palazzo del Trianon y finalmente, a principios de 1900, se mudaron muy cerca de allí, a la localización actual en la Piazza della Repubblica que, en aquel entonces, se llamaba Piazza Vittorio Emanuele y era la plaza preferida por todos los literatos y artistas de la época. De hecho, durante el movimiento artístico del futurismo, este fue uno de los cafés que más tertulias críticas albergaba. Aquí se reunían figuras como Marinetti, Calignani, Pozzi, Doni, Polloni, Ferroni, Pucci… De hecho, este lugar hasta llegó a ser la sede de alguna revista cultural del momento.

Ya después de la guerra, el este café comenzó a convertirse en un reclamo para gente más joven e incluso comenzó a recibir las primeras avanzadillas de turistas. Y como verás en las imágenes que hay en las paredes del porpio local, grandes artistas de Hollywood se dejaban ver por aquí 🙂

Hoy por hoy, el Caffè Gilli es un elegante café que bien vale la pena visitar en tu visita a Florencia. Su decoración Belle Époque, sus lámparas araña de cristal de Murano, sus paredes amarfiladas, sus distintas salas, sus detalles en dorado y sus exquisitos cafés, cócteles y pastelería harán de tu visita un momento inolvidable.

Curiosamente, aunque hay muchas imágenes conocidas que se han tomado en el interior del Caffé Gilli, la imagen relacionada con este café más conocida internacionalmente se tomó fuera. Es una foto de Ruth Orkin llamada American girl in Italy donde vemos a Ninalee Craig paseando fente al café. La imagen fue tomada el 12 de agosto de 1951 por una joven Ruth Orkin de 29 años y Ninalee Craig tenía solo 23. Seguro que conoces la foto, la has visto cientos de veces… aunque quizás no conocías toda la historia que hay detrás de ella.

famosa

American girl in Italy, de Ruth Orkin, 1951

Una hermosa joven camina por Florencia, con el Caffé Gilli de fondo, y más de diez hombres la miran con deseo. Es una imagen icónica que incluso se ha querido relacionar con el acoso, pero es precisamente todo lo contrario. Tal y como dijo la propia Ninalee Craig, “no es un símbolo de acoso, es un símbolo de una mujer pasándoselo maravillosamente bien”. De hecho, es interesante saber que Ninalee Craig dejó su trabajo en Nueva York y viajó a Europa, donde pasó más de medio año viajando sola por varios países, como España, Francia e Italia. Sola, sí, he dicho sola. ¡Y en los años 50! ¿Qué mujer hacía eso en los años de postguerra? ¿Y sola? Además, viajaba low cost. De hecho, estuvo alojada en un hotel frente al río Arno donde pagaba 1 dólar al día, donde conoció a la fotógrafa Ruth Orkin. Ruth Orkin, por su parte, acababe de llegar de una misión en Israel. Es decir, tanto una como otra eran dos cracks. En todos los sentidos. Por eso, ¿aún crees que la imagen puede tener algún atisbo de acoso? Para mí es todo lo contrario. Es liberación. Es porque yo lo valgo.

¿Y tú? Sí, también lo vales. Tómate un capuccino aquí… ¿Precio? 5,50 € cada uno. Y sí, vale la pena 🙂

Capuccion en el Caffé Gilli, Florencia

Mmmm… Qué rico capuccino en el Caffé Gilli, Florencia

Un capuccino te sale a 5,50 €... Ex-qui-si-to

Un capuccino te sale a 5,50 €… Ex-qui-si-to

Para acabar, quiero destacar que es un café a la italiana. Es decir, de esos de diferentes salas. Y en la sala donde está la barra, no hay mesas, ya que el buen espresso debe tomarse de pie, en la barra y casi de un sorbo. Pero desde aquí te animamos a que elijas otra sala, te sientes, te tomes un capuccino como el de la foto tranquilamente y descanses de tanto caminar por Florencia. Eso es turismo inteligente, jeje 🙂

Esto te puede interesar

¡Comenta!