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Un atardecer de diez en Río de Janeiro

¡Hola viajero!

Si estás pensando en escaparte a lugares más cálidos cada vez que te enfundas la bufanda y el abrigo, quizá sería buena idea que pensaras en la opción de dejarte caer por el hemisferio en el que dentro de nada va a reinar el buen tiempo veraniego. Y aprovechando que hace relativamente poco nuestros pensamientos estaban puestos en alcanzar medallas olímpicas, ¿qué mejor manera que sospesar la opción de que tus pies se muevan a ritmo de samba dirección a Río de Janeiro?

Aquí, escribiéndote con un café calentito entre las manos y bien cerquita del aparato de la calefacción, es pensar en irme a pasear por la playa de Copacabana en chanclas y manga corta y querer reservar el primer vuelo que salga desde el aeropuerto. Ya te comentamos hace poco los 10 imprescindibles de Río de Janeiro, pero por supuesto, nos dejamos un montón de sitios que son dignos de ser visitados una vez en la vida como mínimo.

Hoy voy a comentarte mi rincón favorito de Río de Janeiro (o uno de los muchos). Y es que es imposible que de acercarte por Ipanema, y hacerlo una vez entrada la tarde, no te recomiende el acercarte a Piedra De Arpoador y esperar a que se ponga el sol. Má-gi-co. Sin lugar a dudas no puede negarse que es uno de los atardeceres más bonitos de todo el mundo. Todavía se me pone la piel de gallina al recordar ese momento preciso en el que el sol se escondía tras Dos Irmãos (si vas en verano de allí, verás como se funde con el mar), el contener la respiración hasta que te despedía el último trocito de esfera solar y esos momentos previos a que todo el mundo arrancara en un inmenso y sentido aplauso.

¿Aplauso? Sí. Ya te he comentado que es una experiencia que debes colocar en tu lista de cosas que hacer en Río de Janeiro. El atardecer en la Piedra De Arpoador, con la playa de Ipanema y a lo lejos el perfil de la playa de Copacabana, acaba siendo el reclamo perfecto para, tanto cariocas, como viajeros enamorados de la ciudad. La piedra se llena de gente y el aplauso al finalizar este espectáculo es tan contagioso que sin darte cuenta estarás aplaudiendo con una sonrisa de oreja a oreja.

Así que ya sabes, viajero, si te da por dejarte caer por la Cidade Maravilhosa, recuerda que tras pasar un día por las playas cariocas, no debes de olvidar el ir hacia la Piedra De Arpoador a presenciar una de las puestas de sol más impresionantes del mundo 😀

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