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Leopoldstadt: un barrio a todo color en Viena

Viena es una ciudad imperial, con suntuosos palacios y exuberantes bibliotecas. Pero Viena también tiene una vertiente más moderna, más alocada, si cabe. Y es que no todo son óperas, valses y palacetes imperiales lo que podrás encontrar en esta bella ciudad a orillas del Danubio.

Hoy te propongo que te alejes de los estereotipos que todos tenemos sobre la capital austriaca. ¿Ya tienes la mente en blanco? Si es así, prepárate para descubrir una Viena cosmopolita, urbana, trendy y también con aires bohemios. Te propongo una visita que te llevará hasta Leopoldstadt (también conocido como el distrito 2), un barrio que, aunque no tan concurrido como el Palacio Imperial de Hofburg, bien merece que recorras de una punta a la otra.

Y es que, si hay un artista austriaco que ha marcado un antes y un después en la arquitectura que predominaba el paisaje vienés hasta bien entrado el siglo XX, este ha sido Friedensreich Hundertwasser. Su huella ha quedado impregnada en el barrio más moderno de Viena, Leopoldstadt, donde en 1985 plantó cara a los fríos bloques de hormigón y cemento (tan característicos de las urbes modernas) con su Hundertwasserhaus. Este edificio tan singular y llamativo, tanto por sus líneas onduladas como por su fachada multicolor, es un bloque de viviendas que ocupa más de 3.500 metros cuadrados y alberga exactamente 52 apartamentos y 4 locales de negocio, además de 16 terrazas privadas y 3 azoteas para el conjunto. Si te alejas un poco del edificio y coges distancia te parecerá ver un puzzle de bloques de colores, casi como los que montan los niños con sus bloques de madera. Un edificio sin duda más que singular, de líneas curvas y por cuyas ventanas asoman árboles en busca de rayos de sol. Un alegre juego de contrastes en el que más de 250 árboles y arbustos brotan por todas partes, donde balcones de hierro forjado se funden con coloridas paredes irregulares y cúpulas bulbosas de aspecto bizantino coronan la obra. Hundertwasser buscó que cada apartamento difiriera del otro consiguiendo así su individualidad dentro del conjunto, y para ello se valió de diferentes colores, texturas, mosaicos, formas y posición de las ventanas. Además, el artista dio libertad a los inquilinos para pintar su fachada del color que quisieran desde su ventana, hasta donde les alcanzara el brazo. El resultado ha sido este fantástico edificio: una explosión de color y un canto a la vida.

Leopoldstadt es también el barrio judío. Al lado este del Danubio han vivido desde hace más de 4 siglos los judíos vieneses. En su mayoría intelectuales, médicos o abogados. Aquí nacieron y vivieron los Strauss y por sus calles han pasado personajes tan ilustres como Elias Canetti (pemio Nobel de Literatura en 1981) o Sigmund Freud. Como dato curioso te añadiré que de los 200.000 judíos que vivían en Leopoldstadt antes de la Segunda Guerra Mundial, hoy en día solo unos 7.500 habitan sus calles.

Pero sin duda, el epicentro de Leopoldstadt se encuentra entre los puestos del Karmelitermarkt (Mercado de las Carmelitas). Un mercado coqueto, con frutas, verduras y flores de todos los colores. Un mercado que te mantendrá los ojos bien abiertos para no perderte detalle de lo que veas y te abrirá el apetito, sobre todo si vas por la mañana. Así que por qué no desayunar en uno de los múltiples cafés que vas a encontrar por los alrededores. O en sus acogedoras y pintorescas terrazas. Este mercado, situado en una pequeña plaza rodeada de edificios luminosos y pintados de mil colores, conforma la esencia misma de Leopoldstadt, y lo tienes a apenas 10 minutos a pie del casco histórico de Viena.

Y, para terminar, date un paseo por el Prater, un auténtico pulmón verde para la ciudad de Viena. Pero si por algo es especialmente popular el Prater, sobre todo entre los turistas y viajeros, es por su gran noria, la Riesenrad, una noria de dimensiones gigantescas que preside el parque de atracciones del Prater y tiene el honor de ser la más antigua de Europa. Desde una de sus cestitas podrás disfrutar de magníficas vistas de la ciudad a casi 65 metros de altura. Dicho esto, si no sufres de vértigo, no se me ocurre mejor manera de despedir el día que dando un paseo en noria. ¿El precio? 9,5€ los adultos y 4€ los niños hasta 14 años.

Parque de atracciones Wurstelprater en Viena

Parque de atracciones Wurstelprater en Viena

Espero que este paseo por la Viena más bohemia te haya gustado y no dejes de visitar el distrito 2 en tu próximo viaje a la capital austriaca. Ah, y recuerda que con nuestra audioguía GRATIS de Viena no te perderás detalle de lo que te espera en esta bonita ciudad.

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