Londres, Play & Tour

El Big Ben se da un respiro

¡Hola viajero!

Todos necesitamos puestas a punto y, sobretodo, tras un largo periodo de trabajo nos merecemos descansar y unas vacaciones para cuidarnos un poco. ¡No, tranquilos! No es que nos estemos planteando unas largas vacaciones, nosotros seguiremos aquí a pie de cañón informándote y trayéndote destinos nuevos cada mes hasta que cubramos el globo terrestre con consejitos y curiosidades de diferentes ciudades.

Sencillamente es que tenemos un viejo amigo que va a tomarse un merecidísimo periodo de vacaciones, y claro, al ser tan tremendamente conocido y popular, el que desaparezca durante ni más ni menos que tres años es, claramente, algo destacable y de mencionar en nuestro blog.

El famoso y querido Big Ben va a pasar por quirófano para quitarse esas arruguillas que tanto mal le hacen en el tejado y la mampostería del reloj. Y ya que la Torre del Reloj (¡recuerda que el nombre de Big Ben es un apodo que adquirió la torre gracias a su impresionante campana, The Great Bell!) se va a poner guapa, los arreglos y renovaciones van a extenderse a otras zonas de su estructura que también lo necesitan.

Tras 157 años de servicio casi ininterrumpido el sonido tan maravilloso y característico de este viejo amigo dejará de sonar por las calles de Londres durante los tres años que tarden renovar la Torre del Reloj. Que se sepa solo ha dejado de sonar en contadas ocasiones y este hiatus va a ser el más largo que se va a tomar nuestro ‘Gran Ben’.

Pero si el hacerte una foto con el Big Ben de fondo está en tu lista de fotos pendientes, o simplemente quieres regresar para despedirte antes de que cubran la torre, todavía estás a tiempo, tienes hasta principios de 2017 para tomar esta tan famosa fotografía. Aunque también hay que decir, que se han comprometido a mantener siempre una de las cuatro caras de La Torre del Reloj destapada, así que dentro de la pena que nos da no poder disfrutar de la vista al completo durante tres años, se agradece que no nos la tapen del todo.

Seguro que echaremos en falta escuchar su bonito y característico repicar cuando paseemos por Londres estos tres años, pero deseamos que tras esta puesta a punto pueda seguir siendo el símbolo de la City de Londres por muchos siglos más.

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