Lisboa, Viajar

La Catedral de la Sé, Lisboa

La Catedral de la Sé es el único monumento de Lisboa que data originariamente de la fundación de la nación, en 1147.

Y es que después de la dominación de los visigodos, hasta el siglo VIII, la ciudad estuvo bajo control musulmán durante cuatro siglos y medio. Fue el rey Afonso Henriques quien dirigió a los cruzados y a un ejército de soldados portugueses para llevar a cabo la reconquista y fundar el estado portugués. Y entre sus primeras decisiones estuvo la de construir una catedral en una colina al borde de la Alfama, en el lugar donde, hasta el momento, se alzaba la mezquita. ¿El objetivo? Revelar la grandeza y la supremacía cristianas.

¿Y por qué se llama “de la Sé”? Porque alberga la sede del arzobispo. De ahí, la Sé, por las iniciales de Sedes Episcopalis.

La Catedral de la Sé, fotogénica a rabiar, especialmente por la curva en la que se halla situada, por la pendiente de la calle, por los cables eléctricos de los tranvías… Espera a que pase un tranvía para inmortalizarla. ¡Lisboeta total!

En cuanto a su estilo, tiene algo de cada época. Y claro, los sucesivos terremotos que ha sufrido Lisboa en el siglo XIV y XVIII han hecho que las lógicas reconstrucciones que se han llevado a cabo en la catedral den un resultado tan curioso como apasionante. En el exterior: una fortaleza románica. El interior, en cambio, nos ofrece esa mezcla de estilo bajo el denominador común de una nave románica oscura, austera y misteriosa. El coro y el órgano, barrocos. Más allá de la nave románica, el deambulatorio comprende varias capillas góticas. Y el claustro, entre románico tardío y gótico temprano. Y para rizar el rizo, en las excavaciones que se han realizado en el claustro, se han encontrado restos romanos, árabes y medievales. Es-pec-ta-cu-lar.

El claustro de la Catedral de la Sé, Lisboa

Y un detalle curioso: se dice que en la pila bautismal de la Catedral de la Sé fue bautizado San Antonio de Padua, el santo más querido por los lisboetas.

Para acabar, en tu visita no dejes de admirar las dos grandes joyas que tiene reservadas la Catedral de la Sé. Primero, un belén barroco situado en la primera capilla de la nave lateral izquierda. Se trata de un nacimiento navideño de Joaquim Machado de Castro, realizado en 1766. Y segundo, el Tesoro situado en lo alto de la escalera. ¿De qué se trata? De reliquias, objetos de plata, vestimentas eclesiásticas y manuscritos relacionados con San Vicente, el patrón de la ciudad.

Y no están exentas de leyenda.  Y es que al santo lo hicieron patrón de Lisboa cuando trajeron sus reliquias desde el Algarve portugués, en 1173. En el trayecto, dicen que dos cuervos lo custodiaron sobre el barco, y por eso estos dos animales se incorporaron al escudo de la ciudad, convirtiéndose en el emblema de la liberación de los musulmanes en el siglo XII.

Para acabar, un poco de info práctica para tu visita. Comenzamos con el tema precios:

  • Entrada a la Catedral: gratis
  • Entrada al claustro: 2,50 €
  • Subir a ver el Tesoro: 2,50 €

Y en cuanto a horarios:

  • La Catedral está abierta de 9h a 19h todos los días
  • El claustro abre solo de 10h a 18h de octubre a abril y de 10h a 19h de mayo a septiembre (los domingos abre más tarde: a las 14h)
  • El Tesoro solo abre de 10h a 17h, excepto domingos y festivos

 

 

 

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