París, Viajar

La inmensa Plaza de la Concordia de París

Si hay una plaza en París cuyo nombre no hace honor a su pasado histórico esa es la Plaza de la ConcordiaPlace de la Concorde-. En absoluto. Nada de concordia, no. Más de 1.000 rodaron bajo la guillotina en esta plaza. Tremenda paradoja, ¿no?

Por otro lado, independientemente del tráfico constante, os aseguro que es de las más bellas -y grandes- de todo París. De hecho, con sus más de 8 hectáreas, incluso es de las más grandes de Europa. Además, está en medio de todo. Sí, desde aquí se puede ver el Jardín de las Tullerías, el Arco del Carrousel y el Louvre si miras hacia el este. Y hacia el otro lado, hacia el oeste, se ven los elegantes Campos Elíseos y el Arco de Triunfo. Pero eso no es todo, no. Si sigues al norte por la Rue Royale se llega a la Iglesia de la Madeleine. Y, hacia el sur, si cruzas el Puente de la Concordia, llegas al Palacio Borbón, sede de la Asamblea Nacional. Es decir, una localización de lujo.

Volviendo la la Plaza de la Concordia, en el centro hay un enorme obelisco de granito rosa: el Obelisco de Luxor. Este monumento tiene más de 3.000 años de antigüedad y se erigía en el Templo de Ramsés en Tebas, la actual Luxor. Pesa 230 toneladas aproximadamente y mide 23 metros de altura.

Obelisco de Luxor, Plaza de la Concordia, París

¿Y qué hace aquí? El obelisco fue un regalo de Egipto a Francia en 1831 por Muhammad Ali, virrey y pachá de Egipto. El traslado se inició en 1833 con muchos problemas debido a su tamaño y su peso. Si te acercas verás que está recubierto de jeroglíficos y en el zócalo hay grabados que describen las técnicas utilizadas para su transporte.

Detalle de los jeroglíficos del Obelisco de Luxor, París

En cada una de las esquinas de la Plaza de la Concordia, de forma octogonal, hay una estatua femenina representando una ciudad francesa. Estas ciudades son Brest, Ruán, Lión, Marsella, Burdeos, Nantes, Lille y Estrasburgo. Los monumentos de la plaza se completan al norte y al sur, con dos fuentes espectacualres que representan motivos marinos instaladas durante las reformas que realizó en la plaza el arquitecto Hittorff a partir de 1830. ¿Te acuerdas del post de los japoneses que volaron para casarse en París?

Detalle de una de las fuentes de la Plaza de la Concordia, París

Los orígenes de la Plaza de la Concordia los encontramos en los tiempos de Luis XV, quin planeó la construcción de una gran plaza con su estatua ecuestre en el centro. La plaza llamada Luis XV, obra del arquitecto Jacques-Ange Gabriel, estaría rodeada mansiones y hoteles. Uno de esos hoteles es el Crillon, de los más lujosos y exclusivos de París, y en el que en 1778, el rey Luis XVI y Benjamin Franklin firmaron el tratado mediante el que Francia reconocía la independencia de los nuevos Estados Unidos de America. ¡Casi nada!

Más tarde, en la época de la Revolución la estatua del rey fue sustituida por otro símbolo: la guillotina. De las casi 2.500 personas que perdieron su cabeza -sí, literalmente- más de 1.000 lo hicieron en esta plaza, por aquel entonces era llamada Plaza de la Revolución. El líder revolucionario Danton, Robespierre, incluso Maria Antonieta ¡¡perdieron sus cabezas en esta plaza!! ¡¡Incluso el propio Luis XVI!! Y aquí, un detalle macabro: ¿sabías que la inclinación de la hoja de la guillotina fue sugerida por el propio Luis XVI? Eso dicen. Así lo dejó escrito su propio verdugo en sus memorias.

Afortunadamente, la época del Terror pasó y, evidentemente, lavaron el nombre de la plaza -entre otras cosas- y pasó a llamarse la Plaza de la Concordia 🙂

Esto te puede interesar

¡Comenta!