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48 horas en Lisboa: lo que no deberías perderte bajo ningún concepto

Hace tiempo que os lo habíamos comentado y por fin la tenéis aquí: la ruta para recorrer Lisboa en 48 horas. Evidentemente, es una propuesta acelerada para sacar partido a tu tiempo, pero como siempre decimos sirve de base para realizar recorridos similares en 3 o 4 días, ya que Lisboa es una de esas capitales que te pide disfrutarla a su ritmo. Es decir, parando para conocer y disfrutar de sus cafés, de sus pastelerías, de sus restaurantes y un montón de otras cosas que hacen de esta ciudad un lugar único en el mundo.

Además de conocer los lugares que te detallamos a continuación, tu visita a Lisboa no será completa si no tomas un pasteis de Belém, si no te tomas un vino mientras escuchas un fado y si no coges el tranvía 28, el eléctrico más clásico que hace un recorrido ideal para los turistas.

Y un último detalle antes de entrar a comentar el itinerario que proponemos. Desde el pasado 17 de julio de este 2012 el metro de Lisboa tiene conexión desde el aeropuerto. Es decir, te bajas del avión y coges el metro hacia tu hotel por muy poco dinero y en muy poco tiempo. Si quieres, puedes bajar gratis el mapa del metro de Lisboa desde aquí.

Una vez hecha esta mini introducción, comencemos con nuestro recorrido por Lisboa en 2 días no sin antes haberte descargado el mapa pdf gratis de la ciudad y la audioguía gratis también, claro. ¡Allá vamos! Aquí, nuestro mapa para el primer día:

Empezamos el día sin apenas haber desayunado en el hotel. ¿Por? Porque ya iremos encontrando magníficos lugares donde hacerlo 🙂 Así, la idea sería comenzar desde la Praça dos Restauradores (A), muy símbolica, ya que rinde homenaje a la victoria de la Guerra de Restauración, cuando Portugal se independizó de España en 1640. Desde aquí, hacia el norte tenemos la Avenida Liberdade, tan grande como elegante, que va a dar a la Praça do Marquês de Pombal y a una Lisboa nueva y renovada. Hacia el sur, el río y la historia. Así que vamos hacia allá, la siguiente parada será la Praça Dom Pedro IV (B), más conocida con su antiguo nombre Rossio. Es el centro neurálgico de la ciudad y aquí tienes varias visitas que hacer, como el Teatro Nacional D. Maria II, la estación de ferrocarril, la estatua del propio Pedro IV y, por supuesto, el Café Nicola, donde tienes que entrar a tomar el desayuno que antes comentábamos.

Además del ya mencionado pasteis de Belém, pídete un bica, que viene a ser un café cortito, el equivalente al espresso en Italia. Un desayuno inolvidable en el marco art decó del Café Nicola.

Desde esta plaza, muévete hacia la Praça da Figueira (C), una plaza mucho más nueva de lo que parece ya que antes del terremoto de 1755. De hecho, en pleno siglo XVI esta zona estaba ocupada por un hospital. Desde aquí vamos a caminar por la Rua Augusta, la más típica quizás, no sin antes pasar por la Confeitaria Nacional, la más antigua de Lisboa, donde podrás comprar algún dulce de recuerdo. Data de 1829.

Cuando empieces a caminar por la calle que te comentamos, encontrarás el Elevador de Santa Justa (D), el más importante de toda la ciudad, por supuesto. Sube, sube. Te encantará.

Crucero al atardecer en el río Tajo en Lisboa

Navegue a lo largo del río Tajo en Lisboa al atardecer mientras admira las vistas de la ciudad. El crucero de 2 horas en barco de vela incluye los puntos más destacados y lugares de interés histórico de Lisboa, como la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos, todo bañado con el suave resplandor del atardecer. Simplemente tome asiento, relájese y observe los puntos de interés mientras la tripulación dirige el barco.

Desde aquí, te animamos a descubrir una calle muy especial: la Rua Garrett. Es encantadora y desde la primera vez que visité Lisboa me ha encantado. Tanto que cuando visito Lisboa, a menudo me alojo en algún hotel cerca a esta calle, como por ejemplo el Hotel Bairro Alto -hotel boutique-, el Hotel Borges -más modesto y económico- o los Apartamentos Chiado -genial si vas a estar varios dias-. Evidentemente, en esta calle también encontrarás otro café histórico: el A Brasileira (E), que junto con el Nicola forman la pareja de cafés más interesantes de la ciudad. Es conocida la estatua de Fernando Pessoa, permanentemente sentado tomando café en una de las mesas de la terraza del A Brasileira. Así que si eres cafetero, tómate otro café. Si no, toma unas fotos 😉 Después, continúa tu camino hacia la Igreja do Carmo (F) de la que hablamos en el blog hace un tiempo. Es encantadora.

Vuelve después hacia la Rua Aungusta y camínala hasta la Praça do Comércio (G). Desde aquí podrás hacer una de las típicas fotos con el Arco da Rua Auguta y un tranvía pasando. La parte de la plaza que más me gusta a mí son los soportales con sus tiendecitas, sus cafés y hasta su limpiabotas. Es como de una época pasada. Me encanta.

Desde aquí caminamos para conocer varios edificios ilustres. Cerca de aquí, la Igreja da Conceição Velha (H) y la Casa dos Bicos (I) para dirigirte luego a la Catedral la Sé (J), imprescindible en tu visita. Por esta zona, encontrarás buenos restaurantes. Por ejemplo, el Restaurante Antiga Casa do Pasto Estrela da Sé. Muy bueno y bastante económico para ser toda una reliquia que sirve comida desde 1814.

Después de haber comido, ¿Qué mejor que una caminata hacia el Castelo de S. Jorge (K) para hacer la digestión? Poco a poco, que es subida, ¿eh? Pero luego, por el castillo y los jardines podrás relajarte.

Después de la visita al castillo, comenzaremos una nueva caminata hacia la Alfama, antiguo barrio de pescadores. Sus calles son ideales para perderse y obtener fotografías fantásticas. Eso sí, con cuidado. Ya se sabe lo golosos que son los turistas en este tipo de callejuelas. Como mínimo, camina hasta el Mirador de Santa Luzia (L), desde podrás obtener bonitas vistas y, además, una perspectiva del barrio.

Depende del tiempo que hayas empleado en el castillo, ya se te habrá hecho la hora de ir a cenar. Pero si tienes tiempo y lo tuyo es caminar, continúa el recorrido para ir a conocer el Mosteiro de São Vicente da Fora (M) e incluso hasta el Panteão Nacional (N). Dos edificios emblemáticos que, al menos, vale la pena ver desde el exterior.

Y hasta aquí hemos llegado con el primer día. ¡Qué agotamiento!

La mañana del segundo día la dedicaremos al barrio de Belém. Sí, el de los pastelitos 🙂 Coge metro hasta la parada Belém o tranvía -hay varios- y comenzaremos el recorrido desde el Museu Nacional dos Coches (A) para luego ver el Palácio Nacional da Ajuda (B). El museo es bien interesante y el palacio debería visitarse por dentro, pero con lo que viene después quizás sea mejor reservar ese tiempo para algo aún mejor.

Continuamos el itinerario hacia el Mosteiro dos Xerónimos (C) o Monasterio de los Jerónimos, una de las visitas esenciales de Lisboa, sin duda. Eso sí, no sin antes haber desayunado en Pasteis de Belém, una pastelería con el nombre del pastelito típico lisboeta que lleva elaborando este dulce desde 1837, entre otros, evidentemente. Su historia es apasionante y hasta puedes visitar la fábrica. Eso sí, haz tu reserva con anticipación desde su web.

La visita al Monasterio de los Jerónimos te llevará 2 horas como mínimo. Es un lugar apasionante lleno de rincones, como su famosísimo claustro. Al salir, visita el Padrão dos Descobrimentos (D) o Monumento a los Descubrimientos para sacar una foto típica y luego dirígete a visitar la Torre de Belém (E), de la que ya te hablamos en el blog hace unos días.

Y, claro, ya se te habrá hecho la hora de comer. Coge el metro de nuevo y dirígete hacia la parada Oriente de la línea roja. En cuanto salgas, verás que la propia parada de metro es una obra de Calatrava, moderna, en su línea. ¿Y qué vamos a visitar por la tarde? El Parque de las Naciones. No te ponemos un mapa, porque lo cierto es que todo es visitable aquí. Son más de 5 kilómetros a la ribera del río Tajo con ocio y más ocio y fue el lugar donde tuvo lugar la Exposición Universal de 1998.

De todo lo que hay que ver, nuestra recomendación es no perderte bajo ningún concepto el Oceanário -especialmente si viajas con niños-, un viajecito en teleférico y la Torre Vasco de Gama, para muchos, inspiración del Burj Al Arab, el edificio típico de Dubai que tiene forma de vela. En fin, el Parque de las Naciones tiene mucho más. A disfrutarlo.

Y hasta aquí nuestra ruta por Lisboa, esperamos que os sirva de ayuda para exprimir vuestra visita a la ciudad 🙂

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1 Comment

  1. Carmen Cruz

    July 29, 2013 at 8:35 am

    Buenos días, amigos Play and Tour.

    Gracias por estas rutas tan detalladas de la ciudad de Lisboa. A ver cuándo os animáis a hacer la de Oporto 🙂

    Cordialmente.

    Carmen Cruz

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