Lisboa, Viajar

La Torre de Belém, icono indiscutible de Lisboa

La famosa Torre de Belém fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983 y, de hecho, es uno de esos iconos que se identifica con la ciudad de Lisboa y con Portugal. Y es que su valor artístico y arquitectónico es inmenso.

Antiguamente, en la época de los descubrimientos, el lugar donde hoy está la Torre de Belém era el punto de embarque principal. Es decir, desde aquí se abrían las nuevas rutas. Por eso, esta torre es un símbolo de expansión de Portugal, evidentemente.

De todas formas, la Torre de Belém se construyó por orden del Rey Manuel I, quien quería una torre de defensa en la desembocadura del Tajo, lugar de referencia en el intercambio comercial y cultural en pleno siglo XVI.

La verdad es que hoy esta torre es uno de los lugares más visitados de Lisboa, junto al Mosteiro dos Jerónimos, cercano y también de estilo manuelino.

Por cierto, si vas a entrar a la torre -para mí, imprescindible- te cobrarán 5 €, pero lo más interesante es comprar un ticket combinado Torre de Belém + Mosteiro dos Jerónimos por 10 € para ahorrarte 2 €. Sí, has hecho bien la cuenta, la entrada del Mosteiro dos Jerónimos es de 7 €. Y si te gusta visitar un montón de lugares como a mí, compra el ticket combinado de Torre de Belém + Mosteiro dos Jerónimos + Palácio Nacional da Ajuda por 13 €. Ahorrarás un poco más 😉

En cuanto al horario, la Torre de Belém abre de 10h a 18:30h de mayo a septiembre y de 10h a 17:30h el resto del año. Pero ojo: los lunes cierra. No dejes de consultar su web.

Continúo con un poco más de información de la Torre de Belém, obra de Francisco de Arruda. La torre ejerció su labor defensiva, aunque pronto pasó a tener una función aduanera, luego pasó a ser una mazmorra y hasta fue un faro. Curioso, ¿no?

Entrar y pasear por dentro para ver sus detalles es una gozada. Así podrás admirar su mezcla genuina de arte islámico y oriental que define el estilo manuelino, entre otras cosas.

En su estructura verás dos elementos: la torre cuadrada y el baluarte. En la torre cuadrada están la Sala del Gobernador, la Sala de los Reyes, con las armas reales de Manuel I, la sala de audiencias, la capilla y la terraza. Por otro lado, el baluarte -que recuerda la forma de un barco mirando al mar- contiene un pequeño claustro gótico -lo que fue una mazmorra durante el siglo XIX- aunque lo más interesante es admirar los detalles que le dan su carácter defensivo, como las aberturas para los cañones.

El exterior de la Torre de Belém es también apasionante. Para muchos, incluso más que el interior. Destacan los cordajes anudados alrededor del edificio, la cruz de la Orden de Cristo y los animales exóticos.

Y, hablando de animales exóticos, déjame que te cuente una anécdota bien curiosa. Cuando vayas a Lisboa y visites la Torre de Belém, fíjate bien en la torrecilla orientada tierra adentro y en una gárgola muy curiosa. ¡Tiene forma de rinoceronte! Sí, se trata de la primera representación en piedra del animal que se conoce en toda Europa. Pero ¿por qué? ¿qué hace aquí?

Se dice que el rey Manuel I recibió como regalo desde la India un rinoceronte en 1513, hecho que causó mucho revuelo, ya que no era un animal para nada conocido. De este modo, el rey quiso probar la fuerza de este animal enfrentándolo contra un elefante pero, según cuentan, el elefante huyó atemorizado al oír el resoplar del rinoceronte. De este modo, el rey Manuel I quiso ofrecerle el animal al papa como un obsequio excepcional, pero desafortunadamente el barco en el que viajaba a Roma se hundió en el camino. ¿Hasta dónde verdad? ¿Hasta dónde leyenda?

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1 Comment

  1. Un atardecer inolvidable surcando el Tajo – Más que souvenirs

    September 8, 2017 at 11:50 am

    […] en el agua, podrás admirar algunos de los monumentos más emblemáticos de la ciudad, como la Torre de Belém, el Monumento a los Descubrimientos o el monumento a Cristo Rey (erigido a imagen y semejanza de […]

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