Londres, Viajar

El encanto de los almacenes y las pasarelas de Shad Thames en Londres

Muy cerca del Tower Bridge de Londres está el barrio de Bermondsey, prácticamente desconocido para los turistas, aunque a los más aventureros les suene el Bermondsey Market, un mercado de antigüedades espectacular llamado oficialmente el New Caledonian Market.

Para hoy, de todos modos, tampoco os voy a pedir que nos adentremos en exceso en este barrio -que casi seguro será una de las estrellas en los próximos años-, sino que solo os quiero hablar de una calle muy curiosa: Shad Thames. Es una calle sinuosa y curiosa que incluso da nombre a la zona que la rodea.


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La Shad Thames es la ribera sur del Támesis desde el Tower Bridge hacia el este -con una tranquila zona peatonal-, hasta encontrar una entrada del río a la que la calle acompaña haciendo eses. Y sí, pasearla es genial. La mayoría estos edificios eran almacenes en la época que traían especias, té, café, etc en barco. De hecho, en la Inglaterra victoriana este era el mayor complejo de almacenes de todo Londres. ¿Os acordáis del post sobre la Hays Galleria? Pues algo similar, pero al este del Tower Bridge. Almacenes que se han sabido reconstruir con estilo. En tiendas, en apartamentos, en oficinas, etc que, además han mantenido mucho más que los ladrillos originales ya que muchos de ellos tienen nombres como canela, cardamomo, jengibre, clavo, tamarindo, etc. Es más, los nuevos edificios también han adoptado nombres como China Wharf o Spice Quay.

Las hermosas pasarelas-balcones de la Shad Thames de Londres

Personalmente, el pedacito de Shad Thames que mejor queda en la cámara es el que va desde Lafone Street y Curlew Street, ¿por qué? Por sus pasarelas que conectan un edificio con otro y por sus vistas del Tower Bridge y el pepinillo de Londres de fondo desde la orilla, entre otras cosas. Antiguamente, por estas pasarelas rodaban pesados barriles de especias para acercarse al embarcadero. Hoy, podrás ver cómo son balcones. Hasta hay alguno ajardinado. Es genial.

Hoy, la zona brilla con luz propia -e insisto, es solo un comienzo- y aquí se ha instalado, por ejemplo, el Design Museum, abierto en 1989, así como un montón de cafés, restaurantes y pubs que animan la zona.

El Tower Bridge por su cara menos fotografiada, con el pepinillo de fondo.

Pero no te vayas a creer que estos locales son económicos, más bien al revés. ¿Por qué? Es que muchos de los ejecutivos que trabajan en la City de Londres se cercan aquí para comer algo al mediodía y, los más adinerados, hasta se han mudado aquí. Están cerca del trabajo, buenas vistas del río, buenos restaurantes, etc. Lo tienen todo.

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