Evento, Italia, Roma, Viajar

La Fontana di Trevi hipnotiza

La inmensa mayoría de los turistas que se acercan a conocer este esencial de Roma se quedan ab-so-lu-ta-men-te ma-ra-vi-lla-dos. De hecho, a mí me pasó exactamente eso de pequeño al contemplarla por primera vez. Y todas las veces que he vuelto a Roma, he ido a verla. Me siento a su lado y dejo pasar el tiempo. Me encana. Me relaja. Me fascina. Si juntara todas las horas que he pasado contemplándola -o fotografiándola- sumarían varios días, os lo aseguro. La Fontana di Trevi tiene ese poder hipnotizador.

En una ciudad donde hay monumentos con miles de años de historia, es curioso como precisamente la más o menos reciente Fontana di Trevi sea tan hipnotizadora. De hecho, su aspecto actual data del siglo XVIII. Y admitámoslo, en una ciudad como Roma, eso es casi antes de ayer. Y es que por más que antes existiera aquí otra fuente, que Bernini comenzara a diseñarla y demás, su diseño actual fue aprobado por el papa Clemente XII en 1730. Nicaola de Salvi comenzó entonces a construirla y tardó nada más y nada menos que 30 años en completarla. Pero la espera bien ha valido la pena, ¿no crees?

La Fontana di Trevi de noche, aún más hipnotizadora

Hoy no os voy a hablar de sus diferentes figuras ni de sus simbolismos -para eso tienes la audioguía de Roma Play and Tour-, sino de su aparición en el cine. Y es que seguramente, aunque no conozcas Roma, ya habrás visto la Fontana di Trevi en varias ocasiones en la gran pantalla.

Para empezar, y para ser coherente con uno de mis ídolos, debo comentar la película Three coins in the fountain -Tres monedas en la fuente- de 1954 y dirigida por Jean Negulesco. ¿Sabías que muchos dicen que lo de echar monedas a la fuente viene de aquí? Y aún más curioso, ¿sabías qe dicen que se lanzan unos 3.000 € diarios a la fuente?

Otras muchas películas han utilizado la Fontana di Trevi, como evidentemente en Roman Holiday -Vacaciones en Roma- de 1953, dirigida por William Wyler y protagonizada por Audrey Hepburn y Gregory Peck. Un clásico imprescindible que todos debemos ver. Al menos, una vez en la vida.

Pero in ninguna duda, si has leído hasta aquí, el clip principal que debes de estar esperando es el que viene a continuación. ¿Cuál? Evidentemente la famosa escena de La dolce vita de 1960 dirigida por Federico Fellini, evidentemente. Hoy, todo un icono. Es la escena en la que Marcello –Marcello Mastroiani– admira a Silvia –Anita Ekberg– mientras se baña en la fuente. Aquí, la escena en su versión más larga. Imperdible.

Desde entonces, muchos han utilizado la Fontana di Trevi en sus películas. Incluso muchas han querido emular a Anita Ekberg. Y, especialmente, la han homenajeado. Por ejemplo, mira este pequeño clip de la película argentina-española Elsa y Fred del 2005 y dirigida por Marcos Carnevale con Manuel Alexandre y China Zorrilla. ¿No me dirás que no te provoca la lagrimilla?

Y para acabar arriba de nuevo, una escena alegre y divertida. ¿De quién? Del entrañable Totò -el Charles Chaplin italiano- en la película Totòtruffa ’62 de 1963, dirigida por Camillo Mastrocinque. La primera vez es difícil seguir la conversación de lo rápido que hablan, pero si la ves un par de veces, reirás.

¿Y tú? ¿Con qué película te quedarías?

Esto te puede interesar

2 Comments

  1. Mammma mia, qué hambre… – Más que souvenirs

    April 24, 2017 at 2:06 pm

    […] estás cerca de La Fontana de Trevi y te entra hambre, estás de suerte. A la vuelta de la esquina tienes la Spaghetteria […]

  2. Maria y Raúl

    March 27, 2012 at 9:13 am

    Hola amigos de playandtour.

    Coincido con vosotros. La fontana di Trevi es alucinante. De repente, giras una callejuela y te la encuentras allí, siempre llena de turistas. Nosotros tuvimos la suerte de tener el hotel cerca y muchas noches acabamos tomando un helado y paseando por allí para verla iluminada.

    También nos encantaron las fuentes de la plaza Navona. A ver si algún día hacéis algún post al respecto. Me encantan las fotografías que ponéis.

    Saludos.

    M&R

¡Comenta!