Venecia, Viajar

Colores de Burano

La mayoría de turistas que van a Venecia a pasar unos días acaban haciendo alguna excursión a otras islas e incluso a tierra firme. De todas estas excursiones, la mayoría deciden ir a Murano, sinónimo de los artesanos del cristal, por supuesto. Y pocos, en comparación al gentío que se mueve por Venecia, atreve a ir hasta Burano.

El viajecito es bastante más largo que a Murano, sí. Unos tres cuartos de hora en vaporetto. Lo mejor es partir desde Fondamenta Nove. Además, así paseas un poco por el Cannaregio, auténtico y un poco más alejado del show que se monta a diario desde en Puente de Rialto a la Piazza San Marco principalmente.

La isla de Burano es pequeña pero absolutamente entrañable. Por su famoso encaje, por su traición pesquera y, por encima de todo, por sus colores. Sin niguna duda, vale la pena que te guarden las maletas en tu hotel de Venecia y coger una muda para pasar una noche en esta islita. Y es que los pocos turistas que verás suelen desaparecer al caer el sol, ya que la mayoría vuelven para Venecia en el último vaporetto, claro.

Así que en el post de hoy no voy a hablarte de la historia de la isla ni de las apasionantes leyendas que se esconden tras el encaje que realizan las mujeres, sino que únicamente voy a recomendarte escaparte hasta aquí para disfrutar de sus colores. Sí, las pequeñas y sencillas casas de pescadores se alínean como una carta cromática desordenada para, de algún modo, quedar geniales en tu cámara.

Así que pasea sin prisa. Saca una foto aquí. Otra allá. Ventanas. Fachadas. Balcones. Son es-pec-ta-cu-la-res. Y si te sobra tiempo, visita el Museo dei Merletto, que recorre los siglos de historia del encaje en esta isla y que reúne cerca de 80.000 valiosas piezas, entre creaciones autóctonas y del resto de puntos de Venecia.

Y para redondear tu estancia a la isla, en Burano encontrarás un montón de trattorias de lo más caseras. Además de pasta, prueba sus especilidades de pescado, evidentemente. Si tienes presupuesto, Riva Rosa es excepcional -unos 20€ el plato-. Y si no quieres gastar tanto, pasea por la Via Baldasarre Galuppi y detente en la trattoria que prefieras, ninguna decepciona. Y déjame recomendarte una más para acabar -donde he repetido en tres ocasiones ya-. Es la trattoria Gatto Nero. Las vieiras, exquisitas. Su risotto de bogavante, mmm qué placer. De hecho, hasta los Reyes de España han comido aquí 🙂

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1 Comment

  1. Mantén el equilibro… ¡puentes venecianos sin nada donde agarrarte! – Más que souvenirs

    March 30, 2017 at 10:10 am

    […] El otro, en cambio, es muy poco conocido y prácticamente no visitado, ya que no está en la isla de Venecia, sino en Torcello, a apenas 5 minutos de vaporetto de la colorida Burano. […]

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