Nueva York, Viajar

La esbelta y elegante Hearst Tower

Los arquitectos que se enfrentan a la creación de un nuevo rascacielos en la ciudad de Nueva York ya no están tan preocupados por la altura. Y es que así lo reflejan las construcciones de los últimos 10 años en la gran manzana. A mi parecer, los retos han cambiado en este siglo. Más aún, después del 11S y, evidentemente, después de los 828 metros del Burj Khalifa de Dubai. ¿No creéis? ¡Hasta los planos de la futura Freedom Tower se les han quedado pequeños!

De estos últimos rascacielos, hay uno en especial que me tiene el corazón robado: la Hearst Tower, situada en la Calle 57 con la 8ª Avenida, muy cerca de Columbus Circle, mi esquina preferida de Central Park.

La adiamantada Hearst Tower

Este esbelto y elegante rascacielos es la sede de la Hearst Corporation. Por ese nombre quizá te diga poco si no conoces el mundo editorial, pero si te digo que es una de las editoriales de revistas mensuales más grande del mundo con más de 300 títulos internacionales como Cosmopolitan, Elle, Esquire, Marie Claire, etc quizá ya te sitúes un poco más.

Curiosamente, el edificio existe desde hace más de 80 años. Lo comenzó en 1928 el arquitecto y escenógrafo Joseph Urban pero la famosa crisis del 29 frenó el proyecto en seco. De hecho, lo poco que se construyó es la base donde se asienta el rascacielos que hoy puedes admirar. ¿Quién acabó el proyecto? Norman Foster. Si conoces alguna de sus obras, encontrarás ciertos parecidos, ¿verdad?

Con 46 pisos y 182 metros de altura, la Hearst Tower es mundialmente conocido por haber sido el primer rascacielos en levantarse en Manhattan tras el 11S. Y casi no se construye. De hecho, el propio Norman Foster estaba presentando el proyecto en Nueva York el mismo día en que se produjeron los atentados. Pero poco después la Hearst dio luz verde al proyecto.

Personalmente me encanta la rejilla adiamantada que lo envuelve que, además, consigue que se utilice un 20% menos de material. Por otro lado, es el primer rascacielos verde de Nueva York -edificio inteligente y ecológico-, ya que consume hasta un 25% menos que otros de envergadura similar ¡e incluso recoge el agua de la lluvia para su uso! Bien pensado.

Si estáis cerca de Columbus Circle, no solo fotografiálo de lejos, sino acércate para admirar su interior -poco más podrás hacer a no ser que trabajes en alguna revista-. Toda la parte inferior es totalmente abierta y deja ver la estructura que soporta el edificio. Muy ingenioso, de veras.

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