París, Viajar

La prácticamente perfecta Place des Vosges de París

Hoy quiero hablaros de una de las plazas más bellas de todo París -y probablemente de todo el mundo-, conocida históricamente por haber sido la primera plaza abierta a la ciudad. Es la Place des Vosges, situada en el corazón del barrio histórico de Marais.

La plaza respira gran simetría, armonía y tranquilidad. De veras. Es un conjunto ordenado, elegante y bello de 36 pabellones de ladrillo rojo; 9 en cada uno de los lados de la plaza, claro. Cada uno de ellos, ofrece al viajero 4 arcadas en la planta baja, techos inclinados de pizarra y ventanas abuhardilladas. Por eso, hasta resulta atractiva los días lluviosos de París.

A principios del siglo XVII Enrique IV quería convertir este espacio en talleres de seda, pero cambió de opinión y mandó levantar una plaza -que en aquel entonces se llamó Place Royale– y que llegó a ser un espacio muy concurrido en celebraciones públicas. Se inauguró en 1612 ¡hasta con un gran tiovivo!, de esos elegantes, con caballos en madera y dorados. De hecho, se dice que en aquel entonces era el prototipo de toda plaza residencial para las ciudades europeas. Imagínate el glamour de la época. ¡Todos los aristócratas querían venir a vivir aquí!

Desafortunadamente, el propio Enrique IV no pudo ver las obras acabadas, ya que fue asesinado en 1610 ni tampoco admirar el enlace de Luis XIII con Ana de Austria, celebrado aquí en 1615, cuando por la plaza desfilaron más de mil jinetes al son de trompetas, gaitas, oboes y violines. Todo un espectáculo.

Y es que por esta plaza han pasado figuras que han escrito la historia de París, de Francia y del mundo. ¿Quiénes? Aristócratas, ministros, artistas… crem de la crem, vamos. Por ejemplo, en el número 6 vivió el escritor Víctor Hugo, un espacio hoy convertido en museo, evidentemente. Otro ejemplo, en el 21 vivió el Cardenal Richelieu, que muchos conoceréis por la obra de Alejandro Dumas, quien hizo grandes cambios en la ciudad de París.

Actualmente la Place des Vosges está decorada con tilos y ofrece espacios de césped en los que se puede descansar después de pasear por los soportales y haber entrado en sus elegantísimas tiendas y galerías de arte, como Art Symbol, Modus Art o la famosa Medicis Gallery, justo al lado del Cafe Hugo -en el número 22 de la plaza-, el lugar ideal para un tentempie para continuar tu periplo por París. Un secreto: prueba su plato con cherries y queso de cabra.

Por otro lado, si quieres comer algo realmente exquisito en la Place des Vosges -exquisito de verdad-, en el número 9 tienes el internacionalmente conocido y reconocido Restaurant L’Ambroisie, de nada más y nada menos que 3 estrellas Michelin. Así que si lo tuyo es probar lo mejorcito de la alta cocina francesa, no te lo pierdas. Eso sí: trata de reservar con antelación, bastante antelación.

A pocos metros de este restaurante, tienes otro más que me gustaría recomendarte -y que es extremadamente más asequible-. Se llama Ma Bourgogne y está en el número 19. Se trata de uno de los bistros más antiguos de París, siempre frecuentado por vecinos y turistas. Su especialidad: un tártar que a todos enamora.

Ya lo has visto, una plaza de lo más elegante, con historia, con anécdotas, con arte, con gastronomía… ¿Qué más se le puede pedir? Por eso, para muchos la Place des Vosges es perfecta. O, por no ser absolutos en las afirmaciones, prácticamente perfecta.

Y una última curiosidad:  la Place des Vosges era uno de los lugares preferidos para batirse en duelo durante los siglos XVI y XVII, hasta que Luis XIII los prohibiera definitivamente en 1627, tras haber perdido de esta forma a un primo y a varios de sus hombres de su confianza. Así que cuando pasees bajo sus soportales, imagínate a los mosqueteros blandiendo sus espadas.

Esto te puede interesar

¡Comenta!