Lisboa, Viajar

Lisboa, una ciudad en 3D

En el plano, sobre el papel, no se percibe una de las características más importantes de Lisboa. ¡Es una ciudad en 3D! ¿Por qué digo eso? Porque la llamada ciudad de las siete colinas está repleta de desniveles que la convierten en un lugar aún más interesante que te puede deslumbrar con rincones evocadores y panorámicas únicas al girar en cualquier esquina.

Y es por esto precisamente que un día se les ocurrió crear los elevadores. ¡Gran invento!, sin duda. Subir a todos ellos es toda una experiencia tan curiosa como necesaria para conocer la ciudad.

En la ciudad hay un total de cuatro elevadores. Tres de ellos son funiculares que traquetean en sus raíles remontando las callejuelas hasta los barrios que reposan en las colinas. Son los elevadores de Bica, Glória y Lavra. Estos tranvías fueron instalados en Lisboa después de que ni los “americanos”, carruajes de tracción animal del siglo XIX, consiguieran responder al problema de  los desniveles geográficos de la ciudad.

El cuarto elevador de Lisboa es el de Santa Justa, el más conocido mundialmente, claro. Se trata de un ascensor decorado artísticamente que te remontará hasta más de 30 metros de altura. Es una construcción en hierro de estilo neogótico con filigranas decorativas, escalera de caracol y pasarela sobre los tejados. Muy parisino, dicen. Tanto que a menudo se ha dicho que es obra de Eiffel. Pero no. Fue precisamente uno de sus discípulos quien en 1901 lo construyó: Raoul Mesnier, también autor del Elevador da Bica. Aunque para muchos, de tan parisino que es, y de tanto hierro que tiene, evoca algún que otro detalle de Gotham City.

En tu visita a Lisboa, no te lo pienses ni un instante: prepara tu cámara y sube.

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