París, Viajar

El deseo de María de Médici hecho realidad. Al menos, uno de ellos, claro.

Todo comenzó cuando María de Médici quiso volver a disfrutar de un pedazo de su añorada Toscana, pero en París. Y es que aunque llegó a ser reina de Francia tras casarse con Enrique IV, era natural de Florencia.

María de Médici fue todo un personaje que siempre ha llamado mi atención, especialmente por haber contribuido al desarrollo de las artes en Francia de finales del XVI y principios del XVII, según su tradición y educación toscana de la mano del ilustrador veronés Jacobo Ligozzi. Además, me gustaría destacar que fue la madre de Luis XIII –el delfín Luis-, fundador de los mosqueteros, entre otras grandes hazañas. De todas formas, la historia de esta gran mujer es muy truculenta: un marido que nunca la respetó, un hijo con el que llegó a estar en guerra, firmó la paz con España al casar a dos de sus hijos –Isabel con Felipe IV, por ejemplo- y un largo etcétera.

Pero esa es otra historia.

Hoy solo quiero animaros a pasear por los Jardines de Luxemburgo de París, por sus más de 20 hectáreas, entre castaños, plátanos, tilos y esculturas de Santa Genoveva y Delacroix, entre otros. Sin nombrar el espectacular estanque llamado la Fontaine de Médici.

Aunque la mayoría de guías lo recomiendan principalmente en primavera, he de decir que es un rincón al que he acudido en todos mis viajes a París y, por ejemplo, luce espectacular en invierno, cuando las palomas caminan sobre el agua helada del estanque y el precioso y pequeño café sirve el café au lait más reconfortante del mundo.

Aquí os dejo algunas fotos. No os lo perdáis bajo ningún concepto.

Como veis, siempre está espectacular. De veras.

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1 Comment

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    April 15, 2016 at 11:12 am

    […] una de sus baguettes? Al número 48 de la rue Madame, en el distrito VI de París, muy cerca de los Jardines de Luxemburgo. No te confundas de panadería, porque Reydellet tiene, ni más ni menos, que otras cinco […]

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