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Cultura y locura en la Isla de San Servolo

Conocida como La Isla de los Locos, la pequeña Isla de San Servolo está a apenas 10 minutos en vaporetto de Venecia y bien vale una visita, al menos para conocer el curioso museo que allí se encuentra. Evidentemente no es una de esas visitas típicas ni esenciales, pero si eres de los que te gusta repetir y decides volver a Venecia, no puedes perderte venir hasta aquí.

Y es que esta isla ya había sido el hogar de monjes benedictinos en el siglo VII, pero hoy es básicamente recordada porque fue el lugar donde en 1725 se erigió el manicomio de Venecia, dirigido por la orden San Giovanni di Dio. Sí, esta isla encierra más de 250 años de historia y más de 200.000 pacientes con un montón de historias pasaron por aquí. Por eso aquí se forjaron tantas y tantas leyendas…

Una vez se cerró el manicomio en 1978 el Gobierno decidió crear un lugar para conservar toda la documentación recopilada por esta institución en todos esos años: el Instituto per le Ricerche e gli Studi sull’Emarginazione Sociale e Culturale –Instituto para la Investigación y el Estudio de la Marginación Social y Cultural-. Así, hace 5 años, en el 2006, reabrió en forma de museo: el Museo del Manicomio di San Servolo.

Si quieres visitarlo, te recomiendo que hagas una reserva telefónica al 041 5240119, aunque lo mejor es comentarlo en el hotel que estés hospedado y ellos se encargan -al teléfono también hablan español-. Salvo permisos especiales, las visitas se realizan de lunes a jueves de 9:30h a 17:30h y los viernes de 9:30h a 15:30h. ¿Y cómo llegar hasta la Isla de San Servolo? Fácil, fácil: línea 20 del vaporetto, saliendo desde San Zaccaria – Monumento -la parada de San Zaccaria más alejada de San Marco-. Bájate aquí el horario.

Una vez en el museo, estoy seguro que alucinarás con el laboratorio, las camisas de fuerza y demás detalles de lo más curiosos –y según como, macabros- que puedes encontrar. Tampoco tiene ningún desperdicio su archivo fotográfico, donde podrás ver imágenes de pacientes del manicomio desde 1874 hasta fechas muy cercanas a su clausura. Y una última curiosidad: cuando pasees por sus jardines y disfrutes de su vegetación tan variada y exótica, has de saber que antiguamente fueron plantadas allí porque servían de base para crear las medicinas para los locos de San Servolo.

Pero quizás lo más curioso de todo, a mi parecer, es que esta isla fue elegida para abrir en 1995 la Universidad Internacional de Venecia. Sí, exacto: locura y cultura. Juntas. Una combinación mucho más corriente de lo que creemos, ¿verdad? Y es que hoy en la Isla de San Servolo se celebran congresos, conferencias, eventos, exposiciones y hasta performances. Los estudiantes son los “nuevos” locos de San Servolo, dicen.

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